La Comandancia de la Guardia Civil dispone actualmente de 573 pabellones en Baleares para alojar a una plantilla de más de 2.000 efectivos. De ellos, 365 están ubicados en Palma, 94 en Menorca, 64 en Ibiza y 21 en Formentera, según la última actualización de datos facilitada por JUCIL. La cantidad es claramente insuficiente para cubrir la demanda.
Se denominan pabellones las viviendas oficiales que la Dirección General del cuerpo cede en uso como alojamiento habitual al guardia civil. El derecho de uso está condicionado a que se utilice como residencia habitual del titular con la consideración legal de domicilio. Las asociaciones de guardias civiles llevan tiempo denunciando la falta de mantenimiento de estas infraestructuras, que provoca que buena parte de las viviendas sean «inutilizables».
No solo hay menos pabellones operativos que antes, sino que apenas se construye. En el caso de Ibiza, el Ayuntamiento de Santa Eulària aprobó en julio del año pasado la constitución de un derecho de superficie, a título gratuito, a favor de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamiento de la Seguridad del Estado (GIESE O.A.) para la cesión de un terreno de 8.000 metros cuadrados de suelo rústico a la Guardia Civil.
Ante la imposibilidad legal de segregar la parcela según la normativa vigente (la superficie mínima en suelo rústico común es de 15.000 metros cuadrados), se ha optado por constituir un derecho de superficie temporal, permitiendo a la GIESE la construcción de infraestructuras necesarias para mejorar las condiciones de vivienda y seguridad en el municipio.
El acuerdo también establece la creación de una comisión mixta para el seguimiento y resolución de posibles problemas de interpretación o cumplimiento del convenio, que tendrá una vigencia de cinco años, prorrogables por otros cinco.
Por otra parte, el pasado mes de marzo el Consejo de Ministros autorizó al Ministerio del Interior una inversión de 900 millones de euros para ejecutar una segunda fase del Plan de Infraestructuras para la Seguridad del Estado (PLISE), puesto en marcha en 2019. Incluye la ejecución de los nuevos inmuebles residenciales para la Policía Nacional y para la Guardia Civil en Ibiza.
Por una parte, está el proyecto de residencia en el solar junto a la Comisaría de Ibiza y, por otra, un solar en Santa Gertrudis cedido por el Ayuntamiento de Santa Eulària para la construcción de viviendas para agentes de la Benemérita.
Según detallan desde la Delegación del Gobierno en Baleares, cada uno de estos dos proyectos está cuantificado en 16,5 millones de euros, lo que suma una inversión total de 33 millones.
La parcela junto a la Comisaría lleva años pendiente de que se ejecuten las obras de construcción de viviendas para los efectivos policiales.
Seguridad
La falta de alojamientos oficiales que dispongan de medios técnicos y planes de protección no solo afecta a la calidad de vida de los agentes, sino a su seguridad en las Islas.
El problema es crítico en Baleares, pero la insuficiencia de viviendas oficiales para los agentes de la Benemérita es común en todo el territorio español. Las asociaciones de guardias civiles estiman que en España existen 26.000 viviendas para un cuerpo de 80.000 efectivos, siendo Madrid la comunidad con mayor número de pabellones, unos 3.000.
Cuando un guardia civil aprueba la oposición y pasa a formar parte del cuerpo puede optar a solicitar una vivienda en su destino, pero solo si hay disponibilidad, algo que no ocurre en Mallorca. El uso de la vivienda es gratuito; los agentes solo deben pagar los gastos de comunidad y suministros.
A este gobierno le preocupan más los menas y extranjeros que sus propios funcionarios. Recuérdenlo de cara a las próximas elecciones