El gerente del Área de Salud de Ibiza y Formentera, Eduardo Escudero, ha expresado este jueves su «mayor repulsa» ante la presunta agresión sexual sufrida por una paciente ingresada en el hospital y ha confirmado que el centro revisará todo su sistema de seguridad tras este «desgraciado incidente», ocurrido durante la madrugada del pasado domingo al lunes.
Escudero explicó que los hechos se produjeron sobre las 3.30 horas de la madrugada, cuando personal de enfermería escuchó gritos procedentes de una habitación y vio salir corriendo a una persona del interior. Según relató, varios trabajadores intentaron perseguirla, aunque la perdieron rápidamente de vista.
Al acceder a la habitación, los sanitarios encontraron a la víctima, ingresada en una habitación doble, mientras la otra paciente que compartía estancia se encontraba en ese momento en la ducha. La mujer manifestó entonces que podría haber sufrido una agresión sexual.
«El primer sentimiento fue de shock para todo el personal. Es la primera vez que sucede algo así dentro del hospital», afirmó Escudero, quien insistió en condenar «cualquier tipo de violencia y más concretamente una violencia con probable agresión sexual».
El gerente detalló que, tras tranquilizar a la paciente y al personal, se activó inmediatamente el protocolo de agresiones sexuales y el denominado protocolo ACUDA, mediante el cual el servicio de seguridad del hospital interviene ante incidentes graves. Poco después se avisó a la Policía Nacional, que inició la investigación y tomó declaración a la víctima y a los trabajadores presentes.
Además, se desplazaron al hospital una matrona, un ginecólogo, una psicóloga y posteriormente el médico forense, tal y como establece el protocolo para este tipo de situaciones. La paciente fue trasladada a una habitación individual y permaneció acompañada tanto por su familia como por profesionales sanitarios y apoyo psicológico.
Escudero confirmó también que la víctima continúa recibiendo atención psicológica y seguimiento especializado por parte del hospital.
Respecto al acceso del presunto agresor, explicó que la investigación policial y la revisión de las cámaras de seguridad apuntan a que el individuo forzó una puerta de entrada al hospital y posteriormente huyó por otra salida que también habría sido forzada.
«El hospital se cierra fundamentalmente por la noche y parece que hubo una acción de fuerza sobre las puertas», señaló el gerente, quien añadió que, según les ha trasladado la Policía Nacional, el sospechoso ya habría sido detenido.
Aunque defendió que el sistema de seguridad del hospital era «suficiente en principio» para cubrir las instalaciones, reconoció que el incidente obligará a replantear las medidas actuales. «Evidentemente, este incidente nos va a hacer revisar todo el sistema de seguridad del hospital», aseguró.
En este sentido, precisó que el refuerzo de vigilancia anunciado recientemente para el verano no guarda relación con este caso, ya que se trataba de una medida planificada desde hace meses tanto para el hospital como para los centros de salud.
Escudero evitó ofrecer datos clínicos sobre la víctima o detalles concretos de la investigación policial, aunque indicó que, por la forma de actuar del sospechoso, no parece tratarse de una persona conocida por la paciente.