El Ayuntamiento de Sant Antoni reivindicó de nuevo este miércoles sus esfuerzos a nivel municipal en materia de seguridad y convivencia. En primer lugar, sobre el estado de los nuevos agentes de Policía Local, Serra precisó que de los 10 incorporados a la plantilla, nueve se encuentran actualmente en período de prácticas. Estos agentes realizarán sus prácticas en Sant Antoni entre junio y agosto, por lo que estarán presentes en las calles del municipio durante toda la temporada estival antes de reincorporarse a su formación reglada para concluirla.
En cuanto a los agentes de intrusismo y convivencia, Mateu detalló que la pasada temporada se cubrieron cuatro plazas de las ofertadas ya que el proceso de selección coincidió con el inicio de la temporada y parte de los candidatos ya habían encontrado trabajo. Ante esa situación, el Consistorio reabrió la bolsa de empleo y ha completado recientemente el proceso de selección entre 16 candidatos. Los cuatro nuevos agentes comenzarán a trabajar la semana que viene. Mateu recordó que se trata de funcionarios de nivel C1, con capacidad para extender actas, si bien destacó que la prioridad en este inicio de temporada es la labor informativa y de sensibilización.
Respecto a las cámaras de seguridad, el primer edil portmanyí afirmó que están en fase de instalación y que entrarán en funcionamiento en las próximas semanas. Destacó, además, que algunas de ellas son cámaras de lectura de matrículas situadas en los accesos al municipio, lo que permitirá controlar los vehículos que entran y salen y facilitar el seguimiento policial cuando sea necesario.
«Iremos a ello aunque no haya un cambio de normativa a nivel nacional»
En cuanto a la problemática de consumo de óxido nitroso, también conocido popularmente como ‘gas de la risa’, Mateu reconoció que, pese a que las detenciones por consumo en la vía pública continúan —aunque sin cambios en la normativa estatal que faciliten su penalización—, el Auyuntamiento seguirá trabajando en esa línea. «Iremos a ello aunque no haya un cambio de normativa a nivel nacional», precisó.
La vía que el Ayuntamiento de Sant Antoni tiene previsto utilizar es la ordenanza municipal, con multas de entre 750 y 3.000 euros por consumo en la vía pública, aunque Mateu explicó que el recorrido práctico de estas sanciones es limitado, ya que —a diferencia de las infracciones de tráfico— no existen herramientas para asegurarse el cobro como puede ser la posibilidad de retener el vehículo como garantía de pago en caso de infracciones viarias.
Serra aprovechó la ocasión para reivindicar una mayor presencia de la Guardia Civil en el municipio de manera estable y no solo mediante refuerzos puntuales durante la temporada. El alcalde señaló que la falta de efectivos estatales obliga al ayuntamiento a asumir con recursos propios una parte de las funciones que corresponderían al Estado. «Lo reclamaremos cada año», según destacó, «porque los refuerzos puntuales se agradecen, pero no son suficientes para una población flotante como la que tiene Sant Antoni en verano», concluyó tajante, recalcando de nuevo la importancia de contar con más efectivos de la Benemérita en el municipio.
Dificultades
Precisamente, sobre la necesidad de más guardias civiles en Ibiza se pronunció a mediados de este mes de mayo la Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (Jucil). En este sentido, lamentaron que esta temporada en las Pitiusas será «muy complicada», por lo menos hasta mediados de julio debido a la falta de efectivos y al incremento poblacional que se registrará en verano. Según explicó este colectivo, el pasado marzo se publicaron 68 vacantes en Ibiza para las Unidades de Seguridad Ciudadana y otras 20 en Formentera.
En julio, las plazas que no se cubran, junto a las vacantes que se puedan generar en el último movimiento de efectivos, serán adjudicadas de manera forzosa entre los agentes en prácticas recién formados. «Se les van a ofertar los destinos que no se cubrieron en marzo, más las vacantes que puedan surgir. Para el resto del personal, el movimiento será efectivo tras el verano», apuntaron.
Para Jucil, el problema es que estos nuevos agentes, que podrán ser destinados durante un año de manera forzosa a las Pitiusas, solo dispondrán de 10 días para su incorporación. Por tanto, las dificultades vendrán a la hora de encontrar una vivienda, teniendo en cuenta que su llegada se producirá en pleno verano.
Pero a ver , marcos Serra, bastante que vienen los que vienen como está el tema de la vivienda . Los que vienen a Ibiza son los últimos, y cabreados. Y en cuanto pueden irse se van