La Audiencia Provincial celebra este jueves 4 de junio la vista previa del juicio a un inmigrante con antecedentes penales por, supuestamente, haber agredido sexualmente a una paciente ingresada en el Hospital Can Misses en marzo de 2025. La Fiscalía pide para el acusado 14 años de prisión y la expulsión del país una vez haya cumplido las dos terceras partes de la pena impuesta en sentencia con prohibición de entrada en territorio español por un tiempo de diez años desde la fecha de expulsión.
Según el escrito de acusación, el acusado (F. C.), nacido en 1999, y la víctima, de 59 años, se encontraban internados en la Unidad de Hospitalización Breve de Salud Mental del Hospital Can Misses de Ibiza. La tarde del 18 de marzo de 2025, tras la comida, el procesado mostró «una conducta alterada e invasiva con otros pacientes, llegando a entrar en habitaciones que no eran la suya, e incluso duchándose en una de ellas». Sobre las 18:29 horas, el procesado fue sorprendido por el personal del centro invadiendo el espacio personal de la víctima y diciéndole cosas al oído, por lo que fue reconducido a su habitación, advirtiendo el personal de Can Misses «que presentaba una erección».
La víctima manifestó al personal que se sentía molesta e invadida por el procesado, por lo que pidió un cambio de habitación para poder estar acompañada por otra paciente y no dormir sola.
Sin embargo, antes de la medianoche, el acusado entró en la habitación en la que la víctima estaba acostada mientras la otra paciente dormía en la otra cama, «y con ánimo de satisfacer su deseo sexual y aprovechando que la víctima dormía profundamente al estar bajos los efectos de un refuerzo de olanzapina, se tumbó encima de ella y la penetró vaginalmente». La víctima se despertó y pese a que mostró su negativa al acusado, éste la giró y también la penetró analmente».
A pesar del sistema de vigilancia, nadie advirtió la entrada del procesado en la habitación de la víctima ni se había acordado ninguna medida de seguridad respecto del procesado pese a que ya había entrado en otras habitaciones y había mostrado interés hacia la víctima, «incluso con erección manifiesta», apunta el Fiscal.
El procesado está diagnosticado de esquizofrenia y, aunque en el momento de los hechos presentaba sintomatología psicótica crónica, «ésta no afectaba a su capacidad de discernir y de comprender la ilicitud de los hechos», asegura el Ministerio Público.
Por este momento, Fiscalía asegura que los hechos constituyen un delito de agresión sexual agravado por la especial vulnerabilidad de la víctima además de un delito leve de lesiones.
Ibiza_sinL0v3Se puede llegar a pensar de que es por los que gobiernan. Niegan todo tipo de violencia de género o estos hechos. Y Vox peor. Mira el alcalde de Móstoles. No pasó nada, le trasladaron del municipio y poco más le dan una medalla. Es triste que hay tanta gente que les vota. Solo quiere decir que están de acuerdo con éstas cosas (aunque para la ar su consciencia comentan lo contrario, pero les votan)....