Ni el calor ni el cansancio acumulado durante un intenso fin de semana han restado emoción y alegría a los cerca de 70 fieles de la Diócesis de Ibiza y Formentera desplazados a Madrid para acompañar en su viaje al Papa León XIV. Tampoco, los más de 30.000 pasos que, según sus relojes inteligentes, tuvieron que recorrer algunos de estos jóvenes hasta llegar este domingo por la mañana a Cibeles, donde el Santo Padre ofreció este domingo una multitudinaria misa de Corpus Christi.
David Roa, del Camino Neocatecumenal, explicó que con este grupo se desplazaron desde Ibiza unas 50 personas. Nada más llegar a la capital, fueron acogidos en la parroquia de Santa Catalina de Siena donde ejerce el ministerio sacerdotal su hermano, el ibicenco Álvaro Roa. «Dorminos en el suelo en los salones parroquiales», señaló.
Entre otros actos, los participantes en este grupo acudieron a la vigilia con el Papa que «lanzó mensajes muy útiles para todos». El domingo asistieron a la misa del Corpus «muy contentos, aunque no hemos dormido nada».
«Al final Ibiza es una realidad muy pequeña y ver que la Iglesia es tan plural y tan universal siempre es un aliento para los jóvenes y escuchar al Santo Padre que nos anima a continuar en la vida cristiana es una alegría para todos», afirmó David.
El seminarista Sergio Pamblanco fue una de las personas elegidas para administrar la comunión entre los miles de asistentes a la misa del Corpus en Madrid. Sorprendido por el revuelo que este hecho causó después en la Diócesis pitiusa, donde se forma este joven valenciano, recordó que hace algún tiempo surgió esta posibilidad por parte de la Delegación de Juventud del Obispado de Ibiza.
«Estoy de exámenes, pero es una experiencia muy recomendable. Normalmente, nosotros vamos a Roma, pero esta vez ha venido el Papa y, con otros jóvenes, he podido compartir esta vivencia. Ha sido muy bonito, con ese gran respeto y silencio que se vivió en la vigilia. Además, había una gran devoción y fervor por la visita del Papa, algo que me ha sorprendido», recordó.
Sin parar un segundo, según afirmó, Pamblanco repartió la comunión a decenas de fieles en el paseo de la Castellana. «No hemos dormido, pero estoy muy contento. Vivirlo con otros jóvenes de Ibiza ha sido muy bonito», concluyó.
Toni Granados, delegado de Juventud en la Diócesis pitiusa, acompañó también a varios jóvenes de Ibiza asombrados por «la multitud de gente y tantas personas conectadas entre sí».
El silencio y el respeto durante los momentos de oración, al tiempo que la emoción y la alegría durante la vigilia o la misa, fueron aspectos que Granados quiso resaltar.
En un viaje exprés que comenzó el sábado para acabar tras la celebración religiosa en Cibeles, señaló también que habían podido dormir «un ratito», aunque la jornada del domingo arrancó a las 5.30 horas para poder entrar sin problemas al sector que tenían reservado en la misa del Corpus.
«En la vigilia, cuatro jóvenes de Ibiza estuvieron en primera fila con el Papa y no se lo podían creer», comentó.
Los jóvenes que viajaron con Granados pudieron ver de cerca hasta en tres ocasiones al Santo Padre. «Lo vimos muy animado, muy conectado con los jóvenes a quienes habló con claridad porque les dijo que son la chispa que cambia el presente. Les encomendó que sean el cambio de nuestro mundo», insistió.
El seminarista Joel Mera, natural de Santa Eulària, consideró que lo vivido en Madrid ha sido «una pasada porque es ver toda la Iglesia española, todas las diócesis, y un montón de jóvenes con ilusión y motivación, pero muy unidos».
A pesar del cansancio, Mera reiteró que la visita de León XIV es «un chute de fe». «El Papa es muy cercano», concluyó.
También desde Madrid, el obispo Vicent Ribas resaltó que la misa del Corpus oficiada por el Papa «fue impresionante, maravillosa» y con la asistencia de muchos jóvenes.
«Una celebración hermosa, alegre y que nos llena a todos de esperanza», manifestó Ribas.
Sobre la homilía de León XIV, el obispo de Ibiza y Formentera destacó las palabras con las que el Santo Padre invitó a los fieles a volver a los orígenes, a las tradiciones. «Habló de las custodias y yo pensé en la nuestra, que es la más antigua de España con forma de torre», apuntó.
Ribas recordó además la elevada participación en la misa de ciudadanos de Ibiza, no sólo a través de los grupos organizados desde la Diócesis, sino también de manera individual. «Os llevo a todos los ibicencos y formenterenses en el corazón y presento vuestras intenciones al Santo Padre», quiso señalar el obispo.
La vida cristiana es mejor que la musulmana. España es cristiana (atea tb)