La villa de Buscastell donde el martes comenzó una gran fiesta ilegal con 1.000 asistentes no tiene licencia para la actividad turística, según señaló ayer el Consell d´Eivissa. En su página web, se promociona como una finca en la que hay siete dormitorios y capacidad para 14 invitados, con servicio de desayuno seis días a la semana, entre otras prestaciones.
Desde AVAT, la Asociación de Viviendas Turísticas Vacacionales, señalaron que, aunque parece que la mansión no es una vivienda turística, como ciudadanos deben condenar un evento que congregue a 1.000 personas y provoque molestias a vecinos y a otros residentes. Ahora, habrá que comprobar si se trataba de un multitudinario cumpleaños -tal como señaló el organizador- o, efectivamente, era una actividad ilegal con la que se estaba haciendo un negocio.
Cabe recordar que el evento comenzó el martes y fue interrumpido el miércoles cuando los agentes policiales llegaron a la zona y verificaron la existencia de varios espacios con diferentes ambientes musicales, numerosas barras de servicio, una zona de restauración, un tiovivo portátil y un área sanitaria compuesta por una ambulancia y una carpa con personal técnico sanitario para la atención de los asistentes. La fiesta contaba incluso con la participación de hasta 15 conocidos Dj's.
Como resultado de la inspección, el técnico municipal de Actividades de Sant Antoni levantó acta por presuntas infracciones de la Ley balear de Actividades que establece sanciones de hasta 300.000 euros para los organizadores de las fiestas y propietarios de las viviendas donde se llevan a cabo.
Además, se estaba valorando la posible comisión de otras infracciones derivadas de la celebración del evento en suelo rústico, afirmó ayer el Consistorio de Sant Antoni.
La intervención policial motivó la finalización anticipada de la fiesta, que, según la información recabada, empezó el martes a las 19 horas y tenía previsto prolongarse hasta la tarde del miércoles. Tras la actuación, los asistentes abandonaron progresivamente el lugar.
La investigación y tramitación administrativa continúan abiertas para determinar la totalidad de las responsabilidades y posibles infracciones derivadas de la organización del evento.
Osea, la fiesta empieza el martes y tenía previsto terminar en la tarde del miércoles. La Policía hace acto de presencia el miércoles, y a partir de ahí la gente fue abandonando el lugar de forma progresiva. Vamos... que se fueron cuando acabó la fiesta. No se puede tener esta actitud solo de postureo si se pretende cortar de raíz las fiestas ilegales en casas, o villas, me da igual, que no cumplen ninguna medida de nada. No pueden seguir mirando para otro lado ni con las fiestas ilegales, ni con los abusos del alquiler, ni consintiendo las caravanas y tiendas de campaña, ni con los taxis pirata, el intrusismo generalizado ni el trapicheo. Alguien debería hacer algo, ahora, no en enero.