Ibiza y Formentera encaran una semana de marcados contrastes meteorológicos que dejará un ambiente plenamente veraniego en las islas. Los cielos pitiusos van a ser los primeros en experimentar los efectos de varios embolsamientos de aire frío y masas de aire cálido africano que traerán consigo temperaturas al alza y la probabilidad de registrar tormentas secas acompañadas de las siempre incómodas precipitaciones en forma de barro.
De hecho, la inestabilidad ya se ha dejado sentir con fuerza en el entorno de las islas durante las últimas horas. La delegada de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Baleares, María José Guerrero, ha advertido de que la semana arranca bajo la influencia de un embolsamiento de aire frío que está generando tormentas eléctricas. La propia agencia ha querido alertar de la intensidad de este fenómeno en el archipiélago compartiendo un mapa con los impactos registrados en el litoral pitiuso.
Hoy destacamos la actividad eléctrica producida en las últimas 12 horas, sobre el #Mediterráneo, y tocando las islas de #Ibiza y #Formentera . pic.twitter.com/unMAmtQzkb
— AEMET_Baleares (@AEMET_Baleares) June 15, 2026
Tras el aparato eléctrico de las primeras horas del lunes, la previsión apunta a que el tiempo se estabilizará de forma transitoria de cara a las próximas jornadas gracias a una dorsal en niveles altos que despejará los cielos. Para el martes 16 de junio, la AEMET vaticina un escenario de cielos poco nubosos o despejados, con la única presencia de algún intervalo de nubes altas y brumas matinales. Las temperaturas sufrirán pocos cambios o un ligero ascenso, con el viento soplando flojo de dirección variable y marcado por las brisas costeras, dejando unas máximas que se plantarán en los 28ºC.
El miércoles 17 de junio se mantendrá esa tónica de cielos despejados. No obstante, los termómetros continuarán con su escalada progresiva en todo el territorio de Ibiza y Formentera. El viento soplará flojo del este y nordeste, acompañado de brisas costeras, mientras que el mercurio registrará variaciones notables con mínimas que ya no bajarán de los 18ºC y unas máximas que alcanzarán los 32ºC, acentuando la sensación de calor sofocante.
El respiro durará poco. Las predicciones de la AEMET apuntan a que el jueves 18 de junio volverán a producirse alteraciones atmosféricas de importancia debido a la entrada de un nuevo embolsamiento de aire frío. Las Pitiusas serán, de hecho, la avanzadilla de este cambio de tiempo en Baleares, registrando cielos poco nubosos que irán evolucionando hacia intervalos de nubes medias y altas a partir de la tarde, además de brumas matinales.
Esta nubosidad, combinada con los vientos de levante, podría provocar precipitaciones débiles en forma de barro. En el apartado térmico, los cambios serán sutiles pero incómodos: las temperaturas mínimas ascenderán hasta los 19ºC y las máximas se mantendrán estables en el entorno de los 31ºC.
De cara al viernes 19 de junio, el polvo en suspensión empezará a remitir para dejar paso a un cielo poco nuboso. Sin embargo, la llegada de una masa de aire muy cálido procedente del norte de África disparará de forma generalizada las temperaturas, especialmente las nocturnas. El viento soplará de flojo a moderado del este y los termómetros registrarán unas mínimas de auténtica noche tropical, no bajando de los 20ºC, mientras que las máximas repetirán los 30ºC.
Esta escalada térmica irá a más durante el fin de semana, cuando la previsión general para el archipiélago contempla picos de hasta 38ºC que obligarán, previsiblemente, a activar los avisos por altas temperaturas antes de que el lunes de la próxima semana el tiempo vuelva a suavizarse.
Meteored advierte de una posible ola de calor a nivel nacional
Esta situación de inestabilidad en las Pitiusas coincide con el aviso lanzado por Meteored España, donde su climatólogo, Samuel Biener, advierte de que la aproximación de una DANA mantendrá a gran parte de la Península bajo alerta por tormentas intensas y granizadas antes de dar paso a un episodio de calor extremo.
De cara al fin de semana, el modelo europeo de Meteored apunta a una estabilización generalizada y a un ascenso térmico con anomalías de hasta 4 ºC por encima de lo habitual. Los expertos no descartan que la formación de una nueva DANA frente al oeste peninsular termine impulsando una masa de aire muy cálida que acabe desencadenando la primera gran ola de calor del verano en todo el país.