La Asociación Empresarial de Ocio Nocturno Noches de Ibiza (AEON) emitió un comunicado este miércoles que las autoridades regulen la actividad de los party boats que operan en Ibiza como «discotecas flotantes».
En un comunicado, criticó la «pasividad» de las administraciones mientras estos barcos operan «sin someterse» a las obligaciones de los establecimientos reglados, generando «competencia desleal», molestias para los vecinos y daños al medio ambiente.
Así, exigieron al Govern balear, al Consell d’Eivissa y a los ayuntamientos de la isla que regulen esta actividad y cumplan así los «compromisos» adquiridos públicamente ante las numerosas denuncias realizadas por «empresarios, vecinos y colectivos sociales».
La patronal de ocio recuerda que los ‘party boats’ comercializan experiencias basadas en la música, el baile, el consumo de bebidas, comida y la promoción de fiestas a bordo.
Por ello, exige una regulación «específica» que evite el intrusismo y garantice que cualquier actividad recreativa que funcione como una discoteca, una sala de fiesta o un café concierto, ya sea en tierra o en el mar, quede sometida a «obligaciones equivalentes» en materia de seguridad, licencias, fiscalidad, controles administrativos y responsabilidad empresarial.
Directamente prohibidos y se acabó tanta historia.