La macrofiesta ilegal con más de 1.000 personas y que incluyó a varios DJ de renombres que la Policía Local de Sant Antoni desmanteló en colaboración con la Guardia Civil el pasado miércoles 10 de junio despertó las críticas de la oposición a un equipo de Gobierno que ha defendido de manera tajante su actuación.
La cuestión apareció en el plenario a raíz de una moción de control del Grupo Municipal Socialista en la que la edil socialista, Maria Marí se preguntaba «por qué la Policía Local tardó tantas horas en acudir a la fiesta».
La réplica correspondió a Neus Mateu, concejala de Seguridad Ciudadana, quienacusó al grupo socialista de «intentar engañar a la población» en este sentido. Quiso remarcar -repitiendo en varias ocasiones la palabra- que actuaron «de manera inmediata».
Según la teniente de alcalde, el día anterior sí que obtuvieron la ubicación del punto de quedada de los asistentes a la fiesta para acudir a ella, pero ahí no aparecía la ubicación de la fiesta en cuestión. En mitad de la noche también recibieron, explicó, una llamada de un hombre que aseguraba escuchar música «a lo lejos», pero sin posibilidad de fijar una ubicación tampoco.
No fue hasta las 08.45 horas, según precisó Mateu, que llegaron hasta cuatro llamadas y con ellas sí que llegó la ubicación. «En ese momento fue una patrulla de la Policía Local, consiguió ubicarla y, de una manera muy profesional y rápida, se formó un dispositivo de tres patrullas de Policía Local, tres patrullas de Guardia Civil y un técnico que fueron y detuvieron la fiesta de manera inmediata».
Sanción de 300.000 euros
El expediente sancionador contra los promotores de la macrofiesta ilegal propondrá una sanción de 300.000 euros, la cantidad máxima que establece la Ley balear de Actividades, según detalló Mateu. Además, recalcó que se pretende sancionar «a todos los factores involucrado» y que se busca también precintar la vivienda, atendiendo que dicha vivienda ni tan siquiera cuenta con licencia como vivienda turística.
Desde el grupo socialista pidieron acceso al registro de llamadas a la Policía Local para comprobar las afirmaciones de Mateu y afirmó que la fiesta ilegal «seguía en curso a las tres de la tarde».
En este momento se produjeron los momentos de máxima tensión entre el equipo de gobierno y el grupo socialista. Mateu les acusó de «solo decir mentiras» y les reprochó que si tenían tanta información «podríais haber llamado a la Policía Local», algo que no sentó nada bien entre los socialistas.
Como hecho curioso, la edil socialista llevó a cabo una amplia explicación de las véndes y parroquias del municipio de Sant Antoni según la cual la ubicación de la villa en la que se llevó a cabo esta fiesta ilegal corresponde a Forada y no como a Buscastell, como se ha denominado popularmente. La respuesta del alcalde, Marcos Serra, ha sido señalar que las propias mociones del grupo socialista lo denominaban como «macrofiesta ilegal de Buscastell», a lo que la representante socialista contestó que la explicación «iba para todos».
La hipocresía de este Ajuntament no tiene límites