La tensión vuelve a dispararse en el barrio de Devall sa Serra, en la zona de Casa Lola, tras un nuevo episodio relacionado con las ocupaciones ilegales que denuncian los vecinos de la zona. Una de las vecinas asegura que varias personas han vuelto a ocupar una vivienda que, según afirma, había sido desalojada y «vaciada» hace aproximadamente un mes, y denuncia que desde ese inmueble se ha instalado un tendido eléctrico ilegal para abastecer al asentamiento.
Según explica la residente, durante la noche del martes al miércoles observó cómo varias personas desplegaban un cable eléctrico que discurre junto al lindero de su propiedad. «Anoche les vi pasando el cable junto a mi casa y llamé al 112, pero no vino nadie», afirma.
Empalmes
La vecina asegura que el tendido supera los 200 metros de longitud y atraviesa el campo siguiendo el muro que rodea su vivienda hasta conectar con el poblado de Casa Lola. Además, sostiene que el cable presenta varios empalmes improvisados y advierte del elevado riesgo que supone en plena temporada estival.
«Son más de 200 metros de cable ilegal que pasan por en medio del campo junto a mi casa, con un tremendo riesgo de incendio», denuncia. En su opinión, la instalación constituye «una auténtica temeridad», ya que cualquier fallo eléctrico podría provocar un fuego con consecuencias imprevisibles tanto para los ocupantes del asentamiento como para las viviendas colindantes y el entorno natural.
La denunciante explica que el suministro partiría de una vivienda que, según asegura, había sido recuperada recientemente y que ahora habría vuelto a ser ocupada. «El empalme va desde una ventana de la casa que han vuelto a ocupar hacia el poblado de okupas de Casa Lola», señala.
A raíz de esta situación, la vecina sostiene que existe una organización entre los distintos ocupantes de la zona para compartir infraestructuras ilegales. «Están todos organizados entre ellos. Es un grupo criminal, no son okupas en situación de vulnerabilidad», afirma.
Durante la mañana de este miércoles volvió a alertar a las fuerzas de seguridad. Según relata, agentes policiales acudieron al lugar tras una nueva llamada, aunque asegura que le comunicaron que no podían actuar sobre la instalación en ese momento. «Hoy ha venido la Policía tras haberles vuelto a llamar, pero no han podido hacer nada y ahí sigue el cable», lamenta.
La residente insiste en que la situación requiere una intervención urgente antes de que se produzca un incidente grave. «Ese cable lleno de empalmes por el campo es casi de pirómanos. Es como pedir un incendio a gritos», concluye, mostrando su preocupación por el riesgo que, a su juicio, corren tanto los vecinos como las propias perso
vamos a ver, obligan a derrumbar construcciones ilegales y cerrar casa Lola y 'misteriosamente' la ocupan... vamos señores! si Paquita no está pagando a esta gente por dar pes cul al ayuntamiento por haberle chapado el negocio, poco faltará... como mínimo está dejando hacer, porque si a este personaje le ocupan una casa y le interesa recuperarla, a estas alturas de la historia todos sabemos que les manda una patrulla de albano-kosovares a partirles el lomo y desalojan en cero coma.