Unos 250 taxistas de la isla de Ibiza tienen previsto dejar de prestar su servicio en el municipio de Sant Josep entre las 00.00 horas del próximo viernes y las 00.00 del lunes si el Ayuntamiento no retira la señal de prohibido el paso que ha instalado en la parada del aeropuerto. Una señal que no afecta a los taxistas de Sant Josep, que podrán seguir operando en este espacio sin problema.
La señal de prohibido el paso salvo para los taxistas de Sant Josep chocha frontalmente con el decreto ley que regula la carga y descarga de pasajeros en Ibiza. Un decreto ley que indica que, si hay clientes esperando en una parada, cualquier taxista, sea o no del municipio, puede recogerlos por orden de llegada. Si no hay clientes, en esa parada solo pueden permanecer vehículos con licencia del municipio en el que está ubicada.
La señal instalada por el Consistorio josepí impide ahora mismo el paso de los taxistas de otros municipios por la zona que antes se utilizaba para que estos pudieran esperar mientras avanzaba la cola de taxis en la parada. Sant Josep instaló una señal que impedía a estos taxis esperar en este espacio, conocido como «la bolsa». Ahora directamente les impide pasar.
Ante esta situación, los taxistas de otros municipios se han organizado para mostrar su rechazo a la decisión y, según han explicado algunos de ellos a Periódico de Ibiza y Formentera, no cargarán durante esos días «ni un solo servicio en Sant Josep, incluyendo aeropuerto, hoteles y playas». «Se va a saturar todo por la mala praxis de cuatro caciques de Sant Josep», han añadido, «el teniente de alcalde y su hermano tienen varias licencias de taxi».
Las mismas fuentes han asegurado que muchos taxistas trabajan ahora mismo «con incertidumbre y miedo» ante la imposibilidad de poder cargar pasajeros en el aeropuerto y las actuaciones de la Policía Local para impedirlo. «Es el pan de nuestras casas», han añadido, «y no vamos a permitir que jueguen con eso».
Los taxistas consideran que el decreto ley que regula la carga y descarga, que fue aprobado por el Govern en 2022, «ha funcionado bien hasta que Sant Josep ha puesto las señales». Sin embargo, existe otro problema derivado de este decreto ley. Y es que mientras que los taxistas de cualquier municipio pueden acceder a servicios de la ciudad de Ibiza recibidos por el GPS (la aplicación a través de la que se hacen las reservas), en el resto de la isla no funciona así. Según han relatado, «en los otros municipios el GPS solo le salta a taxistas de ese municipio».
Este problema ha llevado a la Asociación de Asalariados del Taxi en Ibiza a decidir solicitar la Federación Insular del Taxi de Ibiza (Fitie) la elaboración de un informe para saber cuántos viajes cargan los taxistas de cada municipio y dónde a través del GPS, que gestiona la patronal.
El presidente de la Asociación de Taxistas de Sant Josep, Antoni Riera, ha explicado que la señal obedece a «temas administrativos del Ayuntamiento». Y ha añadido que los taxistas de este municipio no la han solicitado. Vicepresidente también de la Fitie, Riera ha indicado que «se está hablando» dentro de la patronal para «intentar llegar a una solución entre todos».
Sin apoyo patronal
Sobre el boicot, el presidente de la Fitie, Antoni Roig, ha dejado claro que la patronal no apoya esta decisión. Sin embargo, sí ha dejado claro que el Ayuntamiento de Sant Josep es el que debe explicar por qué ha tomado la decisión de instalar esta señal. Roig ha señalado en este sentido que el Consistorio debe aclarar «si esto genera discrepancias o hay un conflicto entre normativas municipales y la autonómica». Y ha insistido en que la Fitie «no respalda ningún movimiento que no esté bajo el marco jurídico de la norma y de la ley».
Joan Marí, miembro de la directiva de la Federación Balear de Transporte, ha señalado, por su parte, que el Consell de Ibiza «debe enviar directrices a los municipios» sobre la manera en la que debe aplicarse el decreto ley que regula la carga y descarga. Marí ha subrayado que el decreto es muy claro al respecto: «Con gente en la parada esperando, pueden cargar todos los taxis de la isla por orden de llegada».
Marí también ha indicado que, en su opinión, los taxistas de Sant Josep «quieren tener prioridad» de carga en el aeropuerto, aunque el decreto ley no lo contemple. Y ha insistido en que «cuando hay un régimen de recogida es para todo la isla, no por municipios».
En cuanto a los problemas con el GPS, ha explicado que el convenio entre la Fitie y los ayuntamientos acaba de finalizar y ha apuntado la necesidad de que el nuevo acuerdo incluya soluciones para los problemas detectados y denunciados por los profesionales. También ha reclamado al Consell un mayor control de este servicio, así como de los problemas registrados en paradas como la del aeropuerto.
El presidente de la Asociación de Autónomos del Taxi de Ibiza, Mariano Torres, ha indicado, por su parte, que no comparte que el boicot sea la solución al problema de la parada del aeropuerto. «Creo que se tiene que arreglar de otro modo», ha afirmado, «y espero que se solucione como toca». Sin embargo, ha dejado claro que Sant Josep tiene que retirar la señal porque impide a los taxistas de otros municipios «hacer su trabajo y condiciona la orden de carga y descarga».
En su opinión, la solución a este problema pasa también por la intervención del Consell y de AENA. «Nos están causando un perjuicio porque no podemos hacer uso del mismo decreto ley que hacen los taxistas de Sant Josep», ha denunciado, «ellos sí que vienen a Ibiza ciudad a cargar sin problemas y se colocan por orden de llegada en las paradas si hay clientes esperando. Pero la señal que ha puesto el Ayuntamiento en el aeropuerto es una señal que te coarta y no tienes dónde meterte. Es una señal ilegal que entorpece nuestro trabajo».
Fuentes del Consell de Ibiza, por su parte, se han limitado a indicar que la gestión del sector del taxi corresponde a los ayuntamientos. Y han añadido que «la orden de carga y descarga la fija el Govern». Además, han puntualizado que «la señal la han puesto en la bolsa y no en la parada, no es lo mismo».
El Ayuntamiento de Sant Josep, por su parte, solo ha explicado que la señal acota «un espacio reservado para taxistas» de este municipio.
Que el ayuntamiento de un pueblo determinado, tenga según que potestad en lo que respecta a una infraestructura de interés común y estratégico de la isla como es el aeropuerto, es de juzgado de guardia. Lo más coherente sería que todo lo que no gestiona el Estado referente al aeropuerto, fuera gestionado por el Consell, que es el gobierno de todos los ibicencos. Y no un ayuntamiento determinado que siempre barrerá por los intereses de familiares y amigotes. Lo que no puede ser que se ponga por delante los intereses particulares de unos señores antes que dar un buen servicio al turista, utilizando al propio turista como rehén (teniendo que esperar durante horas para conseguir un simple taxi), antes que facilitar el acceso de taxis de otros municipios para que la gente no deba de esperar todo este tiempo para poder llegar a su destino. Vergüenza.