El gerente de la Agència Balear de l'Aigua i la Qualitat Ambiental (ABAQUA), Emeterio Moles, explicó este viernes, al hilo de la visita a las obras de Cala Llonga, el estado de dos de los grandes proyectos de infraestructura hídrica que la agencia tiene en marcha en Ibiza: la ampliación de la desaladora de Santa Eulària, para la cual el Consell de Govern autorizó este viernes 10 millones , y la futura cuarta desaladora de la isla, cuyo proyecto ya está adjudicado.
Preguntado por la cuarta desaladora de Ibiza, Moles explicó que el proyecto de redacción está ya adjudicado y que el contrato se firmará en torno a un mes. A partir de ahí se pondrá en marcha un estudio de alternativas de ubicación, con un plazo de 18 meses, que tendrá en cuenta los puntos de suministro eléctrico, los puntos de entrega de agua y las cuestiones ambientales ligadas a la captación de agua de mar y al vertido de la salmuera.
Moles precisó que, por lógica, el municipio de Sant Josep aparece como la ubicación más probable, ya que actualmente las tres desaladoras existentes —Sant Antoni, Eivissa y Santa Eulària— trasvasan hasta allí buena parte del agua, con el consiguiente coste energético que desaparecería si la nueva planta se construyera en ese punto.
Precisó, no obstante, que el propio estudio podría identificar alguna ubicación no contemplada hasta ahora. Todos los ayuntamientos de la isla salvo Sant Joan han autorizado ya la construcción de este tipo de infraestructuras en suelo rústico.
Plazos extensos
En cuanto a los plazos, Moles calculó que, sumando los 18 meses de redacción del proyecto y unos cuatro años de obras una vez obtenida la financiación, la nueva desaladora podría ser una realidad hacia el año 2030, aunque advirtió de que buena parte de esos plazos dependen de las autorizaciones ambientales y no tanto de la redacción técnica del proyecto, dado que prácticamente toda la costa de la isla está bajo alguna figura de protección, entre Red Natura y zonas de protección de aves.
Moles evitó pronunciarse sobre si estas infraestructuras bastarán para cubrir la demanda futura, teniendo en cuanta la capacidad que se puede generar ante las posibles futuras edificaciones en el suelo, a día de hoy rústico, que todos los Ayuntamientos de la isla -salvo Sant Joan- han puesto a disposición de edificabilidad debido al grave problema que padece Ibiza de acceso a la vivienda. Un debate que, según destacó el gerente de Abaqua, no corresponde a este organismo. En este sentido, insistió en que el trabajo de la agencia se centra en maximizar la distribución de agua desalada para permitir que los acuíferos se recuperen a base de reducir su explotación. Preguntado por si las nuevas construcciones en suelo rústico elevarán el consumo, ha señalado que, en principio, no espera un incremento reseñable, ya que esas viviendas están destinadas a reubicar a población que ya lleva más de cinco años residiendo en la isla y no a atraer nuevos residentes.
Crecer nunca es la solución de una masificación que ya existe. La cuarta desaladora es ejemplo de fracaso en gestión pública a todos los niveles. Y que significa eso de que la urbanización en rústico (que está por ver) no va a afectar apenas a la demanda de agua....¿ nos tomais por tontos?