El Consell d’Eivissa y el Govern balear trasladaron este jueves a Aena que la ampliación prevista para el aeropuerto de Ibiza, incluida en el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), debe limitarse a mejorar las instalaciones y la experiencia de los usuarios, sin traducirse en un incremento de la capacidad operativa ni en una mayor llegada de viajeros durante la temporada alta.
Este fue el principal mensaje de la reunión celebrada este jueves en la sede del Consell d’Eivissa, en la que participaron el presidente insular, Vicent Marí; el vicepresidente ejecutivo de Aena, Javier Marín; el conseller balear de Turismo, Jaume Bauzà; representantes de los ayuntamientos, agentes económicos y sociales y diversos colectivos vinculados a la movilidad y al sector turístico.
El encuentro sirvió para rebajar la preocupación generada en los últimos meses por el anuncio de una inversión de 230 millones de euros para la remodelación del aeropuerto. Tanto el Consell como el Govern habían mostrado su inquietud ante la posibilidad de que el proyecto implicara un aumento de la capacidad de la infraestructura, lo que, a su juicio, entraría en contradicción con las políticas de contención turística que impulsan conjuntamente las administraciones insulares y autonómicas.
El presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, agradeció la presencia de la dirección de Aena y destacó que la reunión ha permitido despejar buena parte de las dudas existentes. «Había una falta de información que había generado preocupación y desconfianza en la sociedad ibicenca», señaló, subrayando que ahora se abre una etapa de colaboración para que el proyecto definitivo incorpore las necesidades de la isla.
Marí insistió en que Ibiza siempre ha defendido la necesidad de modernizar su aeropuerto, pero dejó claro que la remodelación no puede servir para incrementar la presión turística. «Queremos que se invierta en el aeropuerto, pero con sentido común y atendiendo a las necesidades de la isla. Lo que preocupaba era un posible incremento de la capacidad operativa que pudiera traducirse en una mayor saturación del territorio. Eso ha quedado descartado», afirmó.
Asimismo, destacó que la mejora debe contemplar no solo el interior de la terminal, sino también aspectos como los accesos y la movilidad, para evitar que una mejor experiencia dentro del aeropuerto se traduzca en mayores problemas fuera de él. «No queremos una isla saturada. Si mejora la experiencia del visitante o del residente en el aeropuerto, no puede empeorar fuera del aeropuerto. Tenemos que conseguir ese equilibrio», añadió.
Aena
Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Aena, Javier Marín, aseguró que el proyecto responde exclusivamente a la necesidad de adaptar la terminal a las nuevas exigencias normativas y mejorar los niveles de calidad del servicio, actualmente condicionados por la congestión de algunos espacios.
Según explicó, las actuaciones previstas se centrarán únicamente en el edificio terminal y no afectarán al denominado «lado aire», es decir, a las pistas y plataformas donde operan las aeronaves. «No hacemos ninguna actuación en el campo de vuelo. El número de aterrizajes y despegues seguirá siendo exactamente el mismo que puede realizarse en la actualidad», afirmó.
Marín explicó que el objetivo es aumentar la superficie disponible por pasajero para cumplir con las nuevas normativas de seguridad, controles fronterizos y accesibilidad, así como recuperar los estándares de calidad que debe ofrecer el aeropuerto de Ibiza. También defendió que el incremento del número anual de pasajeros registrado en los últimos años responde principalmente a la reducción de la estancia media de los visitantes y no a un aumento de la presión turística sobre la isla. En este sentido, insistió en que Aena «facilita una demanda que viene determinada por el territorio» y no genera por sí misma un crecimiento del turismo.
El conseller Bauzà
El conseller balear de Turismo, Jaume Bauzà, valoró positivamente la celebración de una reunión que consideró «necesaria» para restablecer la confianza entre las administraciones y Aena. Tras escuchar las explicaciones del gestor aeroportuario, afirmó que la remodelación «va encaminada a mejorar la comodidad dentro de la terminal y no tanto a un aumento de capacidad», por lo que mostró su satisfacción por el compromiso adquirido.
Bauzà insistió en que las futuras inversiones aeroportuarias deben estar alineadas con las políticas de contención turística que desarrollan el Govern, el Consell y los ayuntamientos, al tiempo que reclamó la colaboración de todas las administraciones para seguir reduciendo la presión sobre un territorio limitado como Ibiza. También puso en valor los resultados obtenidos en la lucha contra la oferta turística ilegal y la reducción de la presión humana registrada en la isla durante los últimos meses.
Como resultado de la reunión, Aena y las instituciones acordaron abrir una vía permanente de diálogo durante la redacción del proyecto para incorporar las aportaciones de las administraciones y de los sectores implicados. El objetivo compartido es que la remodelación permita mejorar la seguridad, la accesibilidad, la movilidad y la calidad del servicio aeroportuario sin modificar la capacidad operativa del aeropuerto ni favorecer un incremento del número de visitantes en temporada alta.
Que tragaderas, señores!!