La Fundación Deixalles presentó este jueves, en su sede del polígono de Montecristo, la memoria de actividades de 2025, un ejercicio marcado por el incremento de la vulnerabilidad de las personas atendidas en la entidad.
Durante el pasado año, la fundación prestó apoyo a un total de 312 personas, un 10 % menos que en 2024. Sin embargo, la entidad no interpreta este descenso como una mejora de la situación, sino como la consecuencia de unos procesos de inserción cada vez más largos. Cuanto mayor es la vulnerabilidad de partida, explican, más tiempo requiere el acompañamiento hacia la integración social y laboral, lo que reduce la rotación de las plazas disponibles.
La labor de la Fundación se articula a través de nueve proyectos diferentes. El de mayor dimensión es el programa de itinerarios prelaborales, dirigido a personas con muy baja empleabilidad. A lo largo de 2025 participaron 43 personas —12 mujeres y 31 hombres— en talleres de recuperación de residuos que combinan trabajo manual, formación y actividades de ocio. El programa se desarrolla de lunes a viernes e incluye una ayuda económica de acompañamiento.
Según los datos facilitados por la entidad, el 81,4% de los participantes mejoró sus competencias personales, sociales y laborales, mientras que el 100% de las personas encuestadas manifestó estar satisfecha con el proceso.
No obstante, el perfil de los usuarios refleja las crecientes dificultades sociales que atraviesa la isla. El 74,4% presenta problemas relacionados con la vivienda y, de ellos, una de cada cinco personas vive directamente en la calle. Además, el 46,5% se encuentra en situación administrativa irregular y el 37% convive con algún trastorno de salud mental, más de la mitad de ellos aún sin diagnosticar.
Inserción laboral y salud mental
Entre los programas desarrollados por la Fundación también figura el curso de formación en hostelería impulsado junto al Ayuntamiento de Ibiza y el Grupo Pacha, en el que participaron 12 personas y que logró una inserción laboral del 66%.
Asimismo, el servicio de orientación e intermediación laboral, financiado por el SOIB y el programa Incorpora de la Fundación «la Caixa», atendió a 229 personas, gestionó 70 ofertas de empleo en colaboración con 60 empresas y consiguió cubrir el 72,8% de las vacantes ofertadas.
A ello se suman los doce contratos de inserción formalizados a través de la empresa social Deixalles Serveis Ambientals, distribuidos entre los ayuntamientos de Ibiza, Sant Antoni y Santa Eulària.
En el ámbito sanitario, la Fundación mantiene el Servicio de Rehabilitación Comunitaria concertado con el Govern balear, un recurso con doce plazas diurnas que durante 2025 atendió a 16 personas con problemas de salud mental.
La actividad social de Deixalles se sustenta en gran medida en sus talleres ambientales, donde se recuperan muebles, electrodomésticos, ropa y otros objetos recogidos tanto mediante el servicio puerta a puerta como a través de la red de contenedores de la entidad.
Durante 2025, la Fundación gestionó en Ibiza un total de 181.816,6 kilos de objetos y residuos, una cifra inferior a las más de 200 toneladas registradas en 2023 y 2024, aunque similar a las contabilizadas entre 2020 y 2022.
Del total de materiales recogidos, el 73,49% se destinó a la reutilización y el 9,48% al reciclaje.
Los 37 contenedores de ropa distribuidos por la isla recogieron 33,62 toneladas de textiles, una cantidad ligeramente superior a la del año anterior. Precisamente, la ropa fue el material con mayor peso dentro de la reutilización, al representar casi la mitad del total recuperado, por delante de los muebles y otros residuos voluminosos.
La Fundación calcula que la reutilización de todos estos materiales evitó la emisión de 647,5 toneladas de CO₂ equivalente, un impacto ambiental comparable al carbono que absorberían 90.124 árboles durante un año o al que supondría retirar 309 vehículos de la circulación en ese mismo periodo.
Durante la presentación de la memoria, la entidad quiso destacar que esta vertiente ambiental se sostiene casi exclusivamente gracias a las aportaciones de la ciudadanía y recibe un apoyo muy limitado de las administraciones públicas. En 2025, la única ayuda específica fue una subvención de 10.000 euros del Consell d’Eivissa para la mejora de sus instalaciones, mientras que la actividad social depende en mucha mayor medida de la financiación pública.
Objetivos para 2026
De cara al próximo ejercicio, la Fundación Deixalles se fija como principales retos lograr una financiación estable para la gestión de residuos textiles, consolidar su participación en los planes insulares de prevención de residuos, garantizar la estabilidad definitiva del Servicio de Rehabilitación Comunitaria y disponer de un nuevo espacio que le permita ampliar su actividad tanto social como ambiental en Ibiza.