El municipio de Sant Joan de Labritja ha entrado en alerta roja debido al elevado peligro de fuego, mientras que el resto de los municipios de la isla se mantienen en un nivel moderado. Esta clasificación responde al sistema de grados que regula la prevención en el archipiélago, el cual establece cuatro niveles diferentes de aviso según la situación meteorológica y el análisis de peligro.
El primer nivel, denominado Alerta Foc 1, se corresponde con un riesgo meteorológico de incendio forestal bajo y ausencia de avisos por fenómenos meteorológicos adversos (FMA). Por su parte, la Alerta Foc 2 —en la que permanece el resto de Ibiza— implica un riesgo meteorológico moderado o alto sin activaciones por FMA.
La situación escala en la Alerta Foc 3, que se declara ante la activación de avisos meteorológicos por vientos, temperaturas máximas, olas de calor o tormentas, o bien por circunstancias singularizadas. Finalmente, la Alerta Foc 4 (el nivel máximo o alerta roja en el que se sitúa Sant Joan) se activa ante un riesgo meteorológico muy alto o extremo, lo que conlleva la aplicación automática de estrictas limitaciones de seguridad.
Ante esta situación de máxima alerta en Sant Joan, quedan automáticamente prohibidas una serie de actividades críticas para evitar siniestros. Entre las medidas restrictivas destacan la prohibición absoluta de encender fuego en cualquier terreno forestal, así como en áreas de descanso de carreteras, zonas recreativas y de acampada, incluidas aquellas que habitualmente están habilitadas para ello. Asimismo, se decreta la suspensión temporal de todas las autorizaciones de quema de rastrojos, pastures, restos de poda y de restos silvícoles.
El marco normativo también restringe de manera severa el uso de maquinaria y equipos en terrenos forestales y en una franja de 400 metros a su alrededor cuyo funcionamiento pueda generar deflagraciones, chispas o descargas eléctricas, salvo autorización expresa o labores de extinción. Del mismo modo, se prohíbe taxativamente la introducción y uso de material pirotècnic —salvo en zonas urbanas alejadas de la masa forestal— y se recuerda la prohibición de llençar o abandonar objectes en combustió o cualquier material susceptible de originar las llamas, apelando a la máxima prudencia de residentes y visitantes.
A ver a los de abajo: ambos castillos se disparan sobre agua y están controlados por los bomberos. Churras y merinas. Esto no quiere decir que estoy de acuerdo porque me parece un despilfarro sublime con los problemas que tiene la isla....