Los problemas de suministro eléctrico suman un nuevo episodio en las últimas horas tras varios incidentes similares ocurridos en la isla de Ibiza. En esta ocasión, alrededor de las 12 de la noche, varios hoteles de Sant Antoni se vieron afectados por un salto de luz que se prolongó entre dos y tres horas, según han trasladado empleados y propietarios de la hostelería local.
Una de las empresas afectadas detalló que el edificio no se quedó a oscuras por completo, sino que el corte afectó a media instalación. Al revisar los contadores, comprobaron que todos los diferenciales estaban subidos y que los edificios colindantes sufrían la misma incidencia. Tras ponerse en contacto con la compañía, les comunicaron que estarían dos horas sin servicio, un pronóstico que se cumplió cuando la luz regresó sobre las 02:05 o 02:10 horas.
Durante ese intervalo, los establecimientos contactados por Periódico de Ibiza y Formentera señalaron que los clientes se quejaron por la falta de aire acondicionado y la imposibilidad de usar aparatos eléctricos, como cargar los teléfonos móviles. Pese a que la hora nocturna mitigó en parte el impacto entre los clientes —muchos de ellos durmiendo o fuera de fiesta—, las quejas por la falta de prestaciones básicas no tardaron en llegar. Además, uno de los encargados denunció la deficiente atención telefónica por parte de Endesa-Gesa, asegurando que le mantuvieron 25 minutos en espera antes de responderle a la llamada.
El apagón no solo dejó sin suministro temporalmente a los alojamientos, sino que ha traído consigo daños materiales importantes en los equipos. Diversos hoteles han comunicado que se encuentran con aparatos averiados que no funcionan a raíz del corte eléctrico.
Por un lado existe la queja de los daños ocasionados en sistemas de climatización y motores. Uno de los establecimientos resultó afectado en sus aparatos de aire acondicionado y en un motor. Su principal queja radica en la indefensión que sienten al tratarse de domingo, lo que les deja completamente desvenidos a la hora de encontrar un servicio técnico de urgencia que lo repare.
Por otro lado, otro de los hoteles confirmó que su ascensor quedó averiado tras el apagón, encontrándose actualmente buscando soluciones para reparar el mecanismo.
Ante esta situación, algunos propietarios meditan interponer reclamaciones formales y lamentan una dinámica que consideran recurrente en la isla: "Esto que está ocurriendo en Ibiza es una cosa que va por semanas y ahora nos ha tocado a nosotros", resume una de las afectadas, señalando que, pese a reiterarles que no existían problemas de consumo, los diferenciales continuaron saltando.
Endesa
Tras las quejas de los hosteleros, desde Endesa se han comunicado para detallar cómo se gestionó la incidencia. Y es que, según ha trasladado la compañía, se desplazó personal de forma inmediata en cuanto tuvieron conocimiento de la situación para reponer el servicio lo antes posible. La eléctrica ha precisado que el origen del corte fue una avería en baja tensión, la cual afectó a varios vecinos y establecimientos durante un periodo de dos horas, iniciándose, confirman, a las 00:19 horas.
Apagones en Ibiza
Las incidencias con los apagones en la isla de Ibiza comenzaron a principios de julio con apagones en varios barrios de Vila —como Ca n'Escandell, Can Misses y Cas Serres—, desencadenados por una avería en un cable subterráneo de la subestación Prat que afectó a más de 130 abonados y obligó a suspender la actividad de diversos negocios. A estos episodios iniciales se sumaron fallos en las líneas del Túnel y de Gració, provocando interrupciones en el Camí de Can Tomàs y la Avinguda Portmany.
La situación alcanzó cotas críticas en la calle Ramón Muntaner, también en el municipio de Ibiza, donde residentes y establecimientos comerciales —incluyendo un hostal, un supermercado, un restaurante y una tienda de recuerdos, además de 24 viviendas— padecieron un corte ininterrumpido de más de 24 horas con la consiguiente quema de fusibles en repetidas ocasiones. La gravedad del episodio obligó a la comunidad a alquilar un generador de pago ante la imposibilidad de soportar el calor en las viviendas, mientras que el supermercado sufrió pérdidas económicas al echarse a perder parte de su género por la falta de refrigeración.
Paralelamente, los apagones se extendieron a Santa Eulària y Santa Gertrudis, acumulando reclamaciones vecinales a las que ahora se suma este último corte de varias horas registrado en Sant Antoni.
Bosón de Higgsno, pero es mucho mejor no empezar la casa por el tejado, primero crear la infraestructura y lo medios para que podamos ir cambiando a coches electricos y no al reves, ademas de cargarte el sector de la automocion europeo