El Partido Popular de Ibiza exigirá al Gobierno y a AENA máxima transparencia sobre el funcionamiento de la depuradora del aeropuerto de Ibiza después de conocerse diferentes análisis que reflejan superaciones de los límites legalmente establecidos. El diputado José Vicente Marí Bosó y el senador Miquel Jerez presentarán preguntas parlamentarias en el Congreso y el Senado, respectivamente, para conocer desde cuándo tiene AENA constancia de esta situación, qué controles y analíticas ha hecho, qué medidas correctoras se han desarrollado y si existe alguna posible afección al Torrent de sa Font, las aguas subterráneas o el entorno de Es Codolar y Ses Salines.
Marí ha señalado que «ante unos resultados de estas características, AENA tiene la obligación de actuar con absoluta transparencia. Queremos conocer los análisis, saber cuándo se detectaron los primeros resultados que advertían de esta situación y qué decisiones se adoptaron a partir de ese momento».
Además, ha reclamado también que se determine si la depuradora dispone de la capacidad suficiente para atender la elevada actividad del aeropuerto durante los meses de verano: «si existe un problema de capacidad, mantenimiento o funcionamiento, debe explicarse y solucionarse. AENA dispone de recursos suficientes para garantizar que una infraestructura esencial como la depuradora funcione correctamente».
Seguidamente, ha recordado que el PP de Ibiza viene desde hace años haciendo un seguimiento de la gestión aeroportuaria: «Llevamos tiempo advirtiendo que Ibiza no puede ser únicamente la caja registradora de AENA. No podemos ser buenos para generar ingresos y quedarnos después con los residuos y los impactos ambientales que genera su actividad».
Por su parte, Miquel Jerez ha puesto el acento en la necesidad de despejar cualquier duda sobre las posibles consecuencias ambientales: «Si no ha existido afección ambiental, que AENA lo acredite con datos y analíticas; y si la ha habido, que explique su alcance, asuma su responsabilidad y adopte inmediatamente las medidas necesarias».
El senador ha considerado que los datos conocidos obligan también a reflexionar sobre los planes de crecimiento del aeropuerto de Ibiza. «Antes de seguir hablando de crecer, convendría que AENA reconsiderase si los servicios de evacuación, saneamiento y tratamiento de aguas residuales están realmente dimensionados para soportar la actividad que ya tiene hoy el aeropuerto de Ibiza. No parece razonable desarrollar nuevos proyectos sin garantizar previamente que las infraestructuras básicas son capaces de absorberlos con todas las garantías ambientales».
En este sentido, el senador ha añadido que «la capacidad de un aeropuerto no puede medirse únicamente por el número de pasajeros, vuelos u operaciones que puede asumir una terminal. También la determina su capacidad para gestionar adecuadamente las aguas residuales, los residuos y el impacto que genera sobre espacios medioambientales de especial protección. Antes de crecer hacia fuera, AENA debería asegurarse de que todo funciona correctamente dentro».