Los diferentes episodios que está viviendo la isla de Ibiza de cortes en el suministro eléctrico está teniendo repercusiones directas para los vecinos y comerciales de la zona. El último episodio -sin tener en cuenta los cortes sucedidos en Portinatx, que han afectado a 15 clientes- han sucedido en Sant Miquel, donde las incidencias afectaron a 332 clientes en total durante la noche de este miércoles.
Los comerciantes de la zona claman porque este corte se sucedió, precisamente, en el periodo de mayor actividad comercial, en el de la franja horaria de la cena. Por ejemplo, David, propietario del restaurante Ca na Hathai, explica que aunque las perdidas en material no alcanzaran los 1.000 euros, las pérdidas por no poder ofrecer el servicio sí que se habrían alzado por encima de los 3.000 euros.
Los cortes, explica, comenzaron a las 20 30 y obligaron a suspender el servicio. «Tampoco nos podíamos ir, aunque no pudiéramos ofrecer el servicio, porque había que explicárselo a los clientes».
Esta situación, asegura, sucede habitualmente, al menos una vez todos los meses de agosto, algo que califica como «una vergüenza».
Según explica, llegó incluso a intentar reclamar a Endesa, pero en su momento no tenían constancia de la incidencia y él le tuvo que responder con un recorte de este rotativo.
Desde Can Sulayetas, otro de los establecimientos de la zona, también tuvieron que dejar de ofrecer servicio a partir de las 20 30 horas porque no podían ofrecer el servicio con normalidad.
El corte, lógicamente, afectó también a los vecinos. A Damián, quien vive muy cerca precisamente de dicho restaurante, cuenta que a las 20:47 se fue la luz y hasta las 02:47 no volvió, lo que supuso 6 horas exactas. Sin servicio.
Según explica, esta situación le afecta especialmente porque su abuela, que vive en la misma zona, cuenta con una máquina de oxígeno. Aunque el miércoles no necesitara de ella «hay días que sí la necesita indispensablemente y, aunque dispone de una bombona de emergencia, solo da suministro de oxígeno por un par de horas». Es por ello por lo que considera que «cortes de corriente tan largos pueden afectar directamente la vida y el bienestar de las personas».
Otros vecinos experimentaron cortes intermitentes, no tan prolongados, como Vicent, que vive en dirección hacia Benirràs y que cuenta que experimentó dos cortes, uno primero en torno a las nueve de la noche y, el otro, durante la madrugada, sobre las tres.
También en Santa Eulària
Los cortes se experimentaron también este martes por la noche en el centro urbano de Santa Eulària. Desde el Restaurante Voraz hablan de cortes intermitentes que comenzaron en torno a las 20:30 y que obligaron, durante dos horas, a limitar el servicio y a reducir la carta disponible. «Los clientes entendieron la situación, aunque lógicamente no les gustaba». Un testimonio muy similar al del restaurante Project Social, que vivieron, desde las 20:30 horas, hasta cuatro apagones.
De que os quejais españolitos? ..De tener una compañia eléctrica que ha ejercido el monopolio por los siglos de los siglos?..No sabeis lo bien que se lo pasan los turistas fashion premium sudando a borbotones en sus suites y,por cierto,sino se arregla esta obsoleta red de distribución eléctrica, en temporada alta a esta isla no vendra ni Dios,el cambio climático acabara con el turismo estival y endesa lo acabará de rematar.