Ante la falta de climatización en las aulas del CEIP Nostra Senyora de Jesús y debido a la ausencia de soluciones, un grupo de indignadas madres de alumnos decidió el pasado año sufragar un aparato que aliviara las altas temperaturas en la clase de sus hijos. Cuál fue su sorpresa cuando la dirección del centro rechazó la medida y les otorgó un plazo para retirar el equipo de refrigeración.
«Nos quejamos y no se tomaron medidas. Por eso, entre todos los padres compramos un aparato y nos hicimos cargo también de su instalación. Sin embargo, la directora nos comentó que eso se tendría que haber gestionado de otra manera y nos dio un plazo para quitarlo», lamentó una de las madres.
Según añadió también, la responsable del centro les aseguró que este tipo de iniciativas deben realizarse de manera conjunta por parte de todos los padres del centro para evitar «desigualdades» entre aulas.
Los padres gastaron más de 500 euros en la compra del equipo, mientras que la instalación corrió a cargo del padre de un alumno.
«Lo más grave es que, a pesar de haber comprado el equipo hace un año, se nos denegó su uso.
Mientras, los niños se marean, deben mojarse la cara para soportar el calor y algunos llevan ventiladores de cuello para poder concentrarse y estudiar. Hoy, un año después, el colegio sigue sin tomar medidas. Nos preocupa profundamente la falta de acción y sensibilidad ante una situación que afecta directamente a la salud y al rendimiento de nuestros hijos», comentaron también en un escrito.
Las madres reclamaron a las autoridades competentes y a la comunidad educativa que intervengan de manera urgente para garantizar unas condiciones adecuadas en el colegio.
El pasado lunes, en una reunión, pudieron constatar que en las aulas seguía habiendo los dos mismos ventiladores que el año anterior, insuficientes para aliviar las altas temperaturas que se registran tanto a comienzos como a finales de curso. «Claramente, vamos a tener que impulsar otras acciones», advirtieron.
Las madres reconocieron estar «indignadas» puesto que, al preguntar también por la posibilidad de traer ventiladores, «se evadió la respuesta».
«Cuando vamos a buscar a nuestros hijos, están colorados y chorreando y eso no es un ambiente propicio para los niños», insistieron.
Según lamentaron también, en relación a la compra de ventiladores de pie para la clase de sus hijos, este martes recibieron por parte de la dirección la misma respuesta que el pasado año: comentarán esta posibilidad con el Ayuntamiento.
Desde la balear Conselleria de Educación señalaron que el edificio tiene carácter municipal y, por tanto, el centro es quien decide siempre que se trate de una instalación que no implica obras de mejora o la modificación de instalaciones, que es lo que compete a Conselleria.
El CEIP de Jesús, por su parte, insistió en que en este caso es necesario el permiso de la Conselleria balear de Educación y del Ayuntamiento de Santa Eulària y así se lo ha comunicado a las familias en una reciente reunión.
Mariano Guasch FerrerNo se trata de contar los meses, en Ibiza hay días de mucho calor en mayo, junio, septiembre y si me apuras alguno suelto en octubre y cada vez va a más. En un aula hay 25 alumnos de media por lo que la sensación de calor debe ser insoportable. Me parece increíble que como son niños no se haga nada al respecto, todos los edificios oficiales tienen aire y si se rompiera en alguno en los meses de calor seguro que cerraban y los mandaban a trabajar desde casa por altas temperaturas.