La falta de espacio es el argumento con el que el Ayuntamiento de Ibiza justifica los problemas de aparcamiento que sufren los residentes en las calles Vía Púnica y Vía Romana de la ciudad. Así lo indicaron fuentes del Consistorio, que precisaron que «las posibilidades de aparcamiento en esas calles son las que hay, no hay espacio físico para crear más».
Las mismas fuentes afirmaron también que el departamento de Movilidad municipal sí ha reorganizado las plazas de aparcamiento destinadas a carga y descarga, que son precisamente las que no suelen registrar problemas para los repartidores pero sí para los vecinos, según señalaron algunos de ellos días atrás. Sin embargo, desde el Consistorio apuntaron que la reorganización ha consistido en restringir los horarios para que esas plazas puedan ser también empleadas por los vecinos del barrio: «Lo que se ha hecho ha sido ordenar la carga y descarga, que antes tenía un horario mucho más amplio. Ahora, a las 17.00 horas, todas esas plazas se transforman en nuevas posibilidades de aparcamiento».
Las mismas fuentes explicaron, además, que «el Ayuntamiento tiene previsto en el próximo contrato de la zona azul que las plazas actualmente azules pasen a ser verdes, especialmente orientadas a residentes y con un mayor coste para los no residentes». Un cambio que, según destacaron, permitirá «priorizar el estacionamiento de los vecinos frente a los visitantes».
A esto se suman las intervenciones puestas en marcha para adecuar los estacionamientos disuasorios de la ciudad, cuyo objetivo es que los visitantes aparquen en la periferia. En estos momentos, Ibiza cuenta con unas 1.600 plazas en este tipo de aparcamientos y, según ha indicado este lunes el alcalde, Rafa Triguero, el objetivo es llegar a las 2.000 en 2027. El aparcamiento disuasorio más grande de Ibiza, el de sa Joveria, cuenta con unas 1.000 plazas.
HAY POR AHÍ UN ARQUITECTO QUE QUIERE CONSTRUIR HASTA EN LAS ACERAS