La titular del juzgado de Instrucción número 5 de Palma ha dejado en libertad a los dos agentes de seguros a los que se les imputan estafas en pólizas por un montante que ronda los 52 millones de pesetas en fraudes todos ellos en los que supuestamente se vieron afectados 16 vecinos de Eivissa.
Cándido J.R. y su compañera María V.C., de 30 y 28 años de edad respectivamente, fueron puestos a disposición de este juzgado por la policía horas después de que ambos fueran descubiertos en la localidad mallorquina de Bunyola. La juez responsable de este juzgado, tras tomarles declaración, decretó su puesta en libertad con cargos pero sin demandarles ningún tipo de fianza, según ha podido averiguar este periódico.
Los dos sospechosos de estas operaciones fraudulentas, en pólizas que causaron daños millonarios y cursadas irregularmente a través de la sociedad Eivibrok, comparecieron en el juzgado durante el pasado fin de semana.
La policía, que había recibido una denuncia de la compañía Winterthur que ponía al descubierto a la pareja, esperó hasta que un agente suyo de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco), especializado en delitos económicos, se desplazara hasta Eivissa para verificar las estafas, perpetradas -según todos los indicios- con planes de jubilación que eran contratados a los clientes a altísimos intereses y que luego eran anulados ante Winterthur o simplemente solicitudes que ni siquiera eran remitidas a esta agencia de seguros.
La Udyco completó sus investigaciones la semana pasada en Eivissa tras llevar a cabo comprobaciones en las sucursales de ambos ex agentes en la ciudad de Eivissa, Sant Antoni y Santa Eulària, así como en otro local de Palma.
El juzgado tendrá que aclarar ahora el alcance de las estafas después de que las gestiones llevadas hasta la fecha apunten a que todas ellas fueron cometidas a personas de Eivissa, pese a que ambos también operaban en Mallorca.