Un joven francés tuvo que sentarse ayer en el banquillo para responder de haber dañado un coche nuevo de una patada después de que éste y su moto fueran arrollados en la avenida Santa Eulària por una conductora en la que otros usuarios facilitaban en un cruce su incorporación a la vía. La conductora afectada, que, a su vez, está acusada de arañar a dicha persona, negó estos extremos y dijo que, tras ser insultada, se limitó a arrancar la matrícula de la moto (pegada con celo) cuando observó la intención de éste de darse a la fuga. «Chocó conmigo porque él iba a gran velocidad», explicó.
Juzgado por golpear el vehículo de una conductora que le arrolló
J. J. Monerri |