Un conductor de Eivissa que dio positivo en una etilometría a la que le sometió la Policía Local de Eivissa al ser descubierto su vehículo tras un accidente en doble fila en la puerta del Teatro Pereira negó ayer en su juicio estar conduciendo y haber se visto implicado en un siniestro. El acusado, por contra, afirmó que varios individuos se le acosaron en la puerta del local cuando, preocupado por la situación de su coche, salió a las puertas del citado establecimiento, momento en el que creía que iba a ser víctima de un robo. «Yo no podía conducir. Estaba muy bebido. Vivo muy cerca y esperaba encontrar a alguien para que me aparcara bien el coche. Incluso pensé yo mismo en llamar a la grúa para que se lo llevaran», dijo el sospechoso a la titular del juzgado de lo Penal número 1 de Eivissa, la magistrada Clara Ramírez de Arellano.
El suceso ocurrió hace un año cuando según el acusado fue al Teatro Pereira invitado por unos novios que estaban muy contentos por los servicios prestados por dicha persona con motivo de su boda. «Mi intención era estar sólo unos minutos pero al final estuve hora y media», señaló el implicado, persona que se juega estar año y medio sin carné de conducir.
Dos agentes que intervinieron en la etilometría señalaron que no se acordaban de nada, pero pudieron aportar el testimonio de que actuaron conminados por su central al tener conocimiento de que los ocupantes de un coche habían sido embestidos por detrás en un semáforo minutos antes.