El grupo de 25 británicos, muchos de ellos de Liverpool, detenidos por tráfico de drogas en Eivissa no sólo mantenían precauciones para no ser detenidos, sino para no ser detectados por otra banda rival, esta de Manchester, también asentada en la isla durante los meses de verano también para traficar con droga, informó ayer la Guardia Civil en un comunicado.
Además de la gran cantidad de droga decomisada por la Guardia Civil a los de Liverpool, los agentes encontraron en los registros realizados 55.500 euros y 1.600 libras esterlinas en efectivo, dos vehículos todoterreno de alta gama, dos pistolas detonadores con abundante munición, ordenadores personales, cámaras fotográficas, televisores de plasma, inhibidores de frecuencia, navegadores GPS y abundante documentación con toda la contabilidad y transacciones del grupo. En cuanto a la droga, la Guardia Civil decomisó 23.300 pastillas de éxtasis, 2.500 gramos de ketamina, 2,2 litros de éxtasis líquido, 200 gramos de cocaína y 350 de cristal.
Los detenidos, 18 hombres y siete mujeres, terminaron de declarar ayer ante el juez de guardia. Se decretó el ingreso en prisión de diez de ellos, en dos casos eludible con fianza de 15.000 euros. El resto, quince, están en libertad con cargos, aunque se sospecha que alguna de las detenidas quizás no forme parte de la banda. Seis de los detenidos se negaron a declarar ante el juez, por lo que se piensa que tal vez alguno de ellos pueda ser el cabecilla del grupo. La mayor parte son de Liverpool, pero también les hay de Manchester, Nottingham y Chester e incluso uno de ellos es francés, informaron fuentes judiciales.
Investigados desde mayo
Las investigaciones se iniciaron a finales de mayo, cuando se detectó en la isla un grupo de personas de Liverpool, algunos de ellos ya conocidos por la Guardia Civil por haber sido detenidos en otras ocasiones por asuntos relacionados con el tráfico de drogas. Ante las sospechas de que el grupo pudiera estar traficando con éxtasis u otras drogas, la Guardia Civil comprobó que los integrantes del grupo adoptaban importantes medidas de seguridad en sus desplazamientos y lugares de residencia por el temor a ser descubiertos y, por otro lado, por miedo a la banda rival de Manchester. El grupo, apunta la Guardia Civil, utilizaba a gogós y tiqueteros para la distribución de los estupefacientes en los lugares de ocio de la isla, e impartían instrucciones para que no coincidieran dos vendedores de la misma sustancia en un mismo lugar. Los investigadores lograron averiguar que el grueso del grupo tenía intención de abandonar Eivissa en breve para regresar el próximo verano, motivo por el que procedieron a la explotación de la operación.
Entre los locales registrados se encuentra el pub Babylon, en el West End, como ya informó este diario, regentado por dos de los detenidos y desde donde los investigadores creen que se organizaba la distribución de los estupefacientes por la isla. Además de este local, se realizaron otros seis registros: uno en Santa Eulària, otro en Vila, otro en Sant Josep y otros tres en Sant Antoni. En una de las casas los sospechosos esperaban con bates de béisbol, aunque no los usaron.