Un hombre de 40 años de edad y nacionalidad italiana falleció ayer a primera hora de la mañana al precipitarse por un acantilado de unos diez metros de altura que se encuentra en el estacionamiento ubicado al final de la calle Ramon Muntaner de Vila, informaron ayer diversas fuentes.
Un recepcionista de un hotel cercano avisó a la Policía Local de Vila de que había un hombre que gritaba y que estaba muy nervioso y, al parecer, ebrio o bajo la influencia de alguna sustancia estupefaciente.
Con esta persona, explicaron desde el Ayuntamiento, se encontraban dos jóvenes turistas que dijeron a los agentes de la Policía Local que les había robado algo, aunque no se precisó qué era.
Los agentes de la Policía Local pidieron ayuda a una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía, pero antes de que llegaran los agentes de Comisaría el hombre se escapó y echó a correr, de forma que se cayó por el precipicio, que tiene una altura de unos diez metros, informaron desde la Policía Local.
Desde la Comisaría del Cuerpo Nacional explicaron que todo apunta que se trató de un accidente.
Los servicios de emergencia acudieron al lugar tras el aviso recibido sobre las 06,20 de la madrugada, pero el hombre ya había fallecido.
Ayer a mediodía la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía se puso en contacto con la familia del fallecido en Italia.
Los agentes identificaron al hombre y se puso en contacto con sus familiares
Una UVI móvil del servicio del 061 acudió al lugar del accidente, en la calle Ramon Muntaner de Vila, pero el personal médico tan solo pudo certificar el fallecimiento del hombre, que, al parecer, pudo ser identificado gracias a las huellas dactilares, ya que en el momento de la caída no portaba ningún documento con el que se le pudiera identificar, señalaron desde la Comisaría.