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Absuelto el celador de Can Misses juzgado por empujar a un mando policial

El fiscal retira la acusación contra el trabajador, que se enfrentaba a una multa de 300 euros

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Exento de pagar los 300 de euros de multa a los que se enfrentaba. La juez Martina Rodríguez, titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Eivissa, adelantó ayer la absolución del celador de Can Misses que tuvo que sentarse en el banquillo acusado de una falta de desconsideración a la autoridad después de que en julio de 2009 se produjera un altercado en el despacho de una médico de Urgencias que acabó con un enfrentamiento entre el trabajador y un inspector del Cuerpo Nacional de Policía.

El adelanto de la juez Rodríguez se produjo instantes después de que la representante del ministerio público informara, en la continuación de este juicio, de su decisión de retirar los cargos de falta de desconsideración a agente de la autoridad que pesaban contra el celador.

Testigo protegido

El fiscal, sin embargo, mantuvo los dos años de prisión para el hombre que se sentó en el banquillo con el trabajador de Can Misses, persona que respondía de haber supuestamente agredido a una agente de Comisaría y, una vez en el hospital, al mando policial con el que el celador tuvo la disputa.

El altercado tuvo su origen en una pelea que tuvo lugar en la parada de autobús de la calle País Valencià a primera hora de la mañana de 15 de julio de 2009, suceso que motivo la intervención de dos funcionarias de Comisaría que estaban fuera de servicio. Según las agentes, se identificaron en todo momento. Ayer, el conductor del autobús, que en la causa ha figurado como testigo protegido, negó estas afirmaciones.

La agente afectada y uno de los contendientes terminaron el hospital. Fue allí cuando las funcionarias avisaron de lo ocurrido al inspector que luego también fue supuestamente agredido. Éste, tras ser atacado, se mostró disgustados por cómo era atendido en el servicio de Urgencias. El celador explicó que irrumpió en el despacho de la doctora al oír fuertes voces, momento en el que el celador sacó de la dependencia al mando policial. El celador indicó que el policía nunca sacó su placa y que una vez en el pasillo le dio todos sus datos por escrito.

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