La cantante estadounidense Pink, popular en todo el mundo por canciones como Just Give Me a Reason o Try ha comenzado el año de una manera muy poco deseable: en la cama de un hospital. Por ello ha publicado en sus redes sociales un mensaje profundamente personal y optimista en el que la artista se despide de un año que define como intenso y doloroso, pero también lleno de belleza, y expresa su determinación de afrontar 2026 desde la esperanza y la elección consciente de la alegría.
En su comunicado, Pink reflexiona sobre la importancia de la familia, el amor y la resiliencia, al tiempo que revela que ha pasado la víspera de Año Nuevo ingresada en el hospital por una intervención médica en el cuello. «No es un lifting, pero me están poniendo dos discos nuevos», explica con humor, reivindicando el cuidado del propio cuerpo y recordando que «el rock and roll es un deporte de contacto».
A pesar de la situación, la cantante se muestra convencida de que el nuevo año será mejor «porque esa es la elección que he hecho», y afirma su compromiso de trabajar para que otras personas puedan conservar la libertad de decidir sobre sus propias vidas y la búsqueda de la felicidad.
El mensaje concluye con un llamamiento a no tener miedo de cuidarse a uno mismo y a los demás, a dejar atrás el dolor y a seguir buscando la luz incluso en los momentos de oscuridad, una declaración que ha sido ampliamente aplaudida por sus seguidores.