Antonio Banderas acude este miércoles 15 de enero al plató de El Hormiguero para presentar Godspell, su quinto musical como director que llega al Gran Teatro Pavón de Madrid a partir del 21 de enero de 2026. El actor malagueño ha trabajado intensamente en este proyecto tras el éxito cosechado en Málaga, donde la producción ha sido aclamada por público y crítica antes de su traslado a la capital española. Durante la entrevista en el programa presentado por Pablo Motos, se espera que Banderas hable sobre los detalles de este espectáculo teatral que combina música, teatro y espiritualidad.
Con motivo de esta aparición televisiva, resulta oportuno recordar uno de los episodios de la vida del intérprete andaluz relacionados con Mallorca: su encuentro con la Familia Real española durante sus vacaciones en la isla a principios de los años 2000, cuando aún estaba casado con la actriz estadounidense Melanie Griffith. La pareja de actores eligió la isla balear como destino vacacional en agosto del año 2000, una estancia que les permitió disfrutar del mar Mediterráneo y de la vida náutica que tanto apasionaba a Banderas.
Durante aquellos días, Antonio Banderas y Melanie Griffith compartieron mesa con el entonces rey Juan Carlos I y la reina Sofía en el restaurante Es Baluard, un encuentro que marcaría el inicio de una relación cordial entre ambas parejas. Según las crónicas de la época, los dos actores llegaron al restaurante Es Baluard antes que los Reyes y decidieron tomar una copa en la barra mientras esperaban su llegada. El ambiente era distendido desde el primer momento, y tras los saludos protocolarios, las dos parejas mantuvieron una conversación informal que fluía con naturalidad.
La reina Sofía y Melanie Griffith encontraron un tema común de interés: la isla de Cabrera, un paraje natural protegido situado frente a las costas de Mallorca que ambas consideraban un paisaje especialmente hermoso. Por su parte, el rey Juan Carlos y Antonio Banderas entablaron una animada charla sobre el mundo de la vela, una pasión que compartían con entusiasmo. El monarca, conocido por su afición a los deportes náuticos y su participación en regatas a bordo del Bribón, encontró en el actor malagueño a un interlocutor que describió este universo como «maravilloso». La química entre ambos fue tal que la velada se prolongó más de lo previsto inicialmente.
La experiencia resultó tan positiva para todos los implicados que decidieron repetir el encuentro al año siguiente. En agosto de 2001, Antonio Banderas y Melanie Griffith volvieron a reunirse con el rey Juan Carlos en Mallorca, aunque en esta ocasión hubo una notable ausencia: la reina Sofía optó por acudir a la representación de "El lago de los cisnes" que el Ballet Nacional de Cuba ofrecía en el Auditòrium de Palma. El monarca acudió a la cena acompañado por Cusí, patrón del Bribón, y su esposa, lo que dio un cariz más náutico al encuentro.
Esta segunda cita permitió profundizar en la relación cordial que se había establecido el año anterior. Los comensales pudieron compartir anécdotas y experiencias relacionadas con el mar y la navegación, temas recurrentes en estas veladas mallorquinas. El entorno privilegiado de Palma, con su puerto deportivo y su ambiente cosmopolita, proporcionaba el marco ideal para este tipo de encuentros entre personalidades del mundo del cine y la realeza española. Durante sus estancias en la isla balear, Antonio Banderas y Melanie Griffith dedicaron prácticamente todo su tiempo a disfrutar del mar Mediterráneo.
Según las informaciones de la época, llegaron incluso a residir temporalmente en un barco amarrado en uno de los últimos pantalanes del Club Náutico de Palma, lo que les permitía tener acceso directo al mar y disfrutar de la privacidad que buscaban. Los testigos de aquellas jornadas recuerdan cómo la pareja sacaba regularmente las motos acuáticas y los esquís para disfrutar de deportes acuáticos en las cristalinas aguas mallorquinas. Esta afición por el mar y la navegación conectaba perfectamente con el estilo de vida que Banderas había desarrollado a lo largo de los años, una pasión que compartía con figuras como el propio rey Juan Carlos I y que sirvió de nexo de unión durante aquellos encuentros veraniegos.
La trayectoria teatral de Antonio Banderas
Más de dos décadas después de aquellas vacaciones mallorquinas, Antonio Banderas se ha consolidado como uno de los directores teatrales más relevantes del panorama español. Godspell representa su quinta incursión como director de musicales, un género que el actor ha adoptado con pasión después de su exitosa carrera en Hollywood. El Gran Teatro Pavón de Madrid acogerá desde el 21 de enero este espectáculo que ya ha cosechado excelentes críticas en Málaga. El intérprete malagueño ha demostrado su compromiso con la cultura española mediante la creación del Teatro del Soho CaixaBank en su ciudad natal, un espacio que se ha convertido en referente de la producción de musicales en España.
Desde este escenario han partido producciones que posteriormente han viajado a Madrid y otras ciudades españolas, contribuyendo a revitalizar el teatro musical español y generando oportunidades para artistas nacionales. Godspell es un musical creado originalmente en 1971 con música y letra de Stephen Schwartz, compositor también conocido por obras como Wicked o El Príncipe de Egipto. La obra presenta una serie de parábolas del Evangelio según San Mateo, narradas de forma contemporánea y accesible para el público moderno. La producción que dirige Antonio Banderas incorpora elementos actuales manteniendo la esencia del texto original, con un enfoque que busca transmitir mensajes de amor, comunidad y esperanza.
El espectáculo cuenta con un elenco de intérpretes profesionales que combinan canto, baile y actuación. Precisamente la mallorquina Angy Fernández se tuvo que apartar de este proyecto tras sufrir una lesión. La puesta en escena de Banderas se caracteriza por su energía y dinamismo, elementos que ya han cautivado al público malagueño y que ahora podrán disfrutar los espectadores madrileños. El Gran Teatro Pavón, especializado en producciones de teatro musical, ofrece el marco perfecto para este montaje que promete convertirse en uno de los acontecimientos culturales destacados de este año.