Malena Costa y Mario Suárez atraviesan uno de los momentos más felices de su vida en común tras anunciar en 2025 que esperan su tercer hijo. La pareja, que se conoció en 2012 y contrajo matrimonio en una boda sorpresa celebrada en Mallorca en junio de 2017, consolida así una familia numerosa junto a sus dos primeros hijos, Matilda y Mario. La modelo mallorquina y el exfutbolista del Atlético de Madrid han construido una relación sólida que combina vida familiar, proyectos profesionales y una conexión especial con las Islas Baleares. La historia de amor entre la modelo y el deportista comenzó hace más de una década, cuando ambos coincidieron en un restaurante.
Según ha relatado Malena Costa en diversas entrevistas, el flechazo fue instantáneo desde el primer momento en que vio entrar a Mario Suárez por la puerta del local. «Mirad a mi futuro novio», comentó entonces a sus amigas, una premonición que acabaría convirtiéndose en realidad. Desde aquel encuentro casual, la relación fluyó de forma natural hasta consolidarse como una de las parejas más estables del panorama mediático español. Tras varios años de noviazgo y el nacimiento de su primera hija, Mario Suárez organizó una ceremonia matrimonial secreta que Malena Costa desconocía por completo.
La modelo acudió a lo que creía que sería una fiesta en Mallorca, pero al quitarse la venda que llevaba sobre los ojos descubrió que en realidad estaba viviendo el día de su boda. La ceremonia, celebrada al atardecer en un enclave privilegiado de las Islas Baleares, reunió a familiares y amigos cercanos en un ambiente íntimo y emotivo que ambos recordarían como uno de los momentos más especiales de sus vidas. La familia de Malena Costa y Mario Suárez ha ido creciendo desde que iniciaron su relación.
Matilda, la primogénita del matrimonio, nació el 28 de junio de 2016, apenas un año antes de que sus padres formalizaran su unión. La pequeña llegó para cambiar por completo la vida de la pareja, que por aquel entonces afrontaba también los cambios profesionales derivados de la carrera futbolística de Mario Suárez, con fichajes que les llevaron a vivir en diferentes ciudades e incluso países. Un año después del nacimiento de Matilda, concretamente en julio de 2017, llegó al mundo Mario, el segundo hijo de la pareja.
El pequeño recibió el nombre de su padre, siguiendo una tradición familiar que también respeta la inicial "M" presente en los nombres de todos los miembros del núcleo familiar. Esta peculiaridad onomástica se ha convertido en un sello distintivo de la familia, que ahora esperan ampliar con la llegada de su tercer bebé, cuyo nombre seguirá el mismo patrón. El anuncio del tercer embarazo de Malena Costa en 2025 ha sido recibido con entusiasmo tanto por la pareja como por sus seguidores en redes sociales. La modelo ha compartido algunos detalles de esta nueva etapa, mostrando su ilusión ante la ampliación de una familia que ya incluye también a su perro Roco y al caballo Claudio, animales que forman parte integral de su proyecto de vida común.
La vida entre Madrid y Mallorca
Desde que formalizaron su relación, Malena Costa y Mario Suárez han tenido que adaptarse a múltiples cambios de residencia. Los fichajes del futbolista les llevaron a vivir en diferentes ciudades españolas e incluso en China, donde Mario Suárez jugó una temporada en la Superliga china. Estos traslados constantes supusieron un desafío para la familia, especialmente tras el nacimiento de sus hijos, pero también fortalecieron los vínculos entre sus miembros y les enseñaron a valorar la importancia de permanecer unidos independientemente de las circunstancias.
Actualmente, la pareja reparte su tiempo entre Madrid y Mallorca, donde poseen una vivienda que se ha convertido en su refugio particular. La casa mallorquina, con vistas al mar Mediterráneo, representa para Malena Costa un espacio de tranquilidad y conexión con la naturaleza que considera fundamental para la crianza de sus hijos. Las Islas Baleares ocupan un lugar especial en el corazón de ambos, no solo por haber sido el escenario de su boda sorpresa, sino también por representar un estilo de vida que encaja con sus valores familiares y personales.
La relación de la pareja con Mallorca va más allá de lo puramente vacacional. Han establecido vínculos con la comunidad local y participan en actividades relacionadas con el deporte, la naturaleza y el bienestar que forman parte de su filosofía de vida. Esta doble residencia les permite combinar las oportunidades profesionales que ofrece Madrid con la calidad de vida y el entorno natural que encuentran en las islas, un equilibrio que consideran ideal para el desarrollo de sus hijos.
Anécdotas y momentos especiales de la pareja
La relación de Malena Costa y Mario Suárez está salpicada de anécdotas. Una de las más comentadas es, sin duda, la boda sorpresa que el futbolista organizó en Mallorca en junio de 2017. La modelo ha relatado en varias ocasiones cómo vivió ese momento único, desde la sorpresa inicial hasta la emoción de celebrar su unión rodeada de sus seres queridos sin haber participado en ningún preparativo previo. Esta decisión de Mario Suárez de organizar la ceremonia en secreto ha sido interpretada como un gesto romántico que subraya su conocimiento profundo de los gustos y preferencias de su pareja.
Otra curiosidad relacionada con la pareja es que se conocieron un 29 de febrero, una fecha poco común que solo ocurre en años bisiestos. Este detalle ha añadido un toque especial a su historia de amor, ya que técnicamente solo pueden celebrar el aniversario de su primer encuentro cada cuatro años. Ambos han compartido en redes sociales referencias a esta peculiaridad, convirtiéndola en un elemento distintivo de su relación que sus seguidores recuerdan y celebran con ellos.
En diversas entrevistas, tanto Malena Costa como Mario Suárez han reconocido que su relación no es perfecta y que han atravesado momentos difíciles como cualquier pareja. Sin embargo, ambos coinciden en que la clave de su estabilidad reside en el compromiso mutuo, la comunicación y la capacidad de apoyarse en los momentos complicados. Esta honestidad respecto a los altibajos de la vida en pareja les ha ganado el respeto de muchos seguidores, que valoran su autenticidad frente a la imagen idealizada que a menudo proyectan otras parejas públicas.
La vida cotidiana de Malena Costa y Mario Suárez gira en torno a sus hijos y a la búsqueda de un equilibrio entre sus compromisos profesionales y el tiempo en familia. Ambos han expresado públicamente que la familia es su prioridad y que organizan sus agendas en función de las necesidades de Matilda y Mario, sus dos hijos mayores. La pareja comparte responsabilidades parentales de forma equitativa, un aspecto que Malena Costa ha destacado en varias ocasiones como fundamental para el buen funcionamiento de su núcleo familiar.
Las redes sociales de ambos muestran una familia activa que disfruta de actividades al aire libre, deportes, paseos por la naturaleza y momentos de ocio compartido. La equitación es una de las pasiones de Malena Costa, afición que ha transmitido a sus hijos y que forma parte de su rutina habitual. El caballo Claudio, al que han mencionado en diversas publicaciones, representa esta conexión con el mundo ecuestre y con un estilo de vida que valora el contacto con los animales y el entorno natural.