La modelo mallorquina Malena Costa y Mario Suárez están de enhorabuena. La pareja ha anunciado a través de sus redes sociales el nacimiento de su tercera hija este martes 7 de abril: una niña a la que han llamado Margot, manteniendo así la tradición familiar de nombres que comienzan por la letra M, como sus hermanos. Con este nacimiento, la pareja amplía la familia junto a sus hijos Matilda, de 9 años, y Mario, de 8, cumpliendo así su deseo de tener familia numerosa. Tal y como han explicado, tanto la madre como la bebé se encuentran en perfecto estado. «Margot Suárez Costa ya está con nosotros y lo más importante es que todo ha ido muy bien. 7.04.2026. Felicidad absoluta. Mx5», escribían en sus redes sociales emocionados junto a una imagen familiar de las manos entrelazadas.
Y es que, ese «Mx5» hace referencia a la inicial compartida por todos los miembros de la familia, incluida la recién nacida. Aunque tenían claro que el nombre empezaría por M, fue a principios de año, durante un viaje a París con sus hijos, cuando se decidieron por Margot, un nombre de origen francés, equivalente a Margarita en español, asociado a valores como la elegancia, la pureza o la delicadeza, explicó la mallorquina en su momento. Este nuevo capítulo llena de alegría a la pareja, que mantiene una relación desde 2012. A lo largo de los años, ambos han expresado en numerosas ocasiones su ilusión por formar una familia grande, un sueño que ahora ven hecho realidad. De hecho, desde que anunció la llegada de la pequeña, las felicitaciones en redes sociales no cesan. Desde Lulu Figueroa a Teresa Baca, Blanca Padilla, Rafael Medina y Sofía Ellar, todos su círculo está trasladándole los mejores deseos.
La pareja, que se conoció en 2012 y contrajo matrimonio en una boda sorpresa celebrada en Mallorca en junio de 2017, consolida así una familia numerosa junto a sus dos primeros hijos, Matilda y Mario. La modelo mallorquina y el exfutbolista del Atlético de Madrid han construido una relación sólida que combina vida familiar, proyectos profesionales y una conexión especial con Mallorca. La historia de amor entre la modelo y el deportista comenzó hace más de una década, cuando ambos coincidieron en un restaurante.
Según ha relatado Malena Costa en diversas entrevistas, el flechazo fue instantáneo desde el primer momento en que vio entrar a Mario Suárez por la puerta del local. «Mirad a mi futuro novio», comentó entonces a sus amigas, una premonición que acabaría convirtiéndose en realidad. Desde aquel encuentro casual, la relación fluyó de forma natural hasta consolidarse como una de las parejas más estables del panorama mediático español. Tras varios años de noviazgo y el nacimiento de su primera hija, Mario Suárez organizó una ceremonia matrimonial secreta que Malena Costa desconocía por completo.
La modelo acudió a lo que creía que sería una fiesta en Mallorca, pero al quitarse la venda que llevaba sobre los ojos descubrió que en realidad estaba viviendo el día de su boda. La ceremonia, celebrada al atardecer en un enclave privilegiado de las Islas Baleares, reunió a familiares y amigos cercanos en un ambiente íntimo y emotivo que ambos recordarían como uno de los momentos más especiales de sus vidas. La familia de Malena Costa y Mario Suárez ha ido creciendo desde que iniciaron su relación.
Matilda, la primogénita del matrimonio, nació el 28 de junio de 2016, apenas un año antes de que sus padres formalizaran su unión. La pequeña llegó para cambiar por completo la vida de la pareja, que por aquel entonces afrontaba también los cambios profesionales derivados de la carrera futbolística de Mario Suárez, con fichajes que les llevaron a vivir en diferentes ciudades e incluso países. Un año después del nacimiento de Matilda, concretamente en julio de 2017, llegó al mundo Mario, el segundo hijo de la pareja. El pequeño recibió el nombre de su padre, siguiendo una tradición familiar que también respeta la inicial "M" presente en los nombres de todos los miembros del núcleo familiar.
Desde que formalizaron su relación, Malena Costa y Mario Suárez han tenido que adaptarse a múltiples cambios de residencia. Los fichajes del futbolista les llevaron a vivir en diferentes ciudades españolas e incluso en China, donde Mario Suárez jugó una temporada en la Superliga china. Estos traslados constantes supusieron un desafío para la familia, especialmente tras el nacimiento de sus hijos, pero también fortalecieron los vínculos entre sus miembros y les enseñaron a valorar la importancia de permanecer unidos independientemente de las circunstancias. Actualmente, la pareja reparte su tiempo entre Madrid y Mallorca, donde poseen una vivienda que se ha convertido en su refugio particular. La casa mallorquina, con vistas al mar Mediterráneo, representa para Malena Costa un espacio de tranquilidad y conexión con la naturaleza que considera fundamental para la crianza de sus hijos.