Los kikos son unos frutos secos, son granos de maíz tostado, o frito y salado, muy populares como aperitivos en España. Sin embargo, también un nombre propio que surge como diminutivo del nombre Francisco. En España, si hablas de Kiko refiriéndote a una persona, lo más probable es que pienses en Kiko Rivera, un personaje muy mediático en el país.
Esta persona es una de las protagonistas de una guerra mediática que existe en la actualidad con su exmujer y madre de sus dos hijas Irene Rosales, quien ha hecho un campaña de publicidad jugando con esos dos significados de la palabra kiko. Se trata de una campaña de la marca Grefusa, en la que Irene asegura que «si pones un kiko en tu vida, que sea uno que te haga sentir bien», refiriéndose al fruto seco, pero con el trasfondo de su exmarido.
«Uno tierno, que sea tierno es importante», sigue, añadiendo que es importante estar segura de «que es el mejor kiko del universo y que solo se junte con los mejores». «Elige bien tu kiko, porque un mix con mal kiko, es un mal mix», concluye, acabando diciendo: «elige Grefusa Mix, con el mejor mix, el mejor kiko».
Respuesta
Ante este spot publicitario, la respuesta de Kiko Rivera no ha tardado en llegar, asegurando que esta campaña es «patética». «Yo también soy el padre de mis hijas y, por lo que veo, el respeto no siempre es recíproco», protesta Rivera. «Si esta es la forma que has elegido para seguir generando atención y, de paso, para que a mis hijas no les falte de nada, adelante. Yo, mientras tanto, estoy en Mallorca trabajando para que a ellas no les falte absolutamente de nada», añade.
«Ahora bien, hay una verdad que ni una campaña, ni cien entrevistas, ni mil titulares van a cambiar», sigue, «la vida que tienes hoy es gracias a haberte comido un Kiko. Y sí, la frase puede molestar, pero no deja de ser una realidad». «Lo más gracioso de todo es actuar como si nada de lo que tienes hubiera tenido nada que ver conmigo», continúa el post de Rivera.
«Pero bueno, algunos seguimos trabajando para construir nuestro presente, mientras otros siguen utilizando su pasado como única herramienta para mantenerse vigentes», concluye.