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Álex Adrover: «Mi vida ha cambiado mucho desde ‘Supervivientes’»

El mallorquín recuerda su paso por el programa de Telecinco y reflexiona sobre su nueva etapa en la isla junto a su familia

Álex Adrover está centrado en su carrera musical y prepara un nuevo proyecto con su mujer. | Foto: U.H.

| Palma |

Ha pasado poco más de un año desde aquel 6 de marzo de 2025 en el que Álex Adrover saltaba del helicóptero para arrancar su aventura en Supervivientes. Tras casi tres meses en Honduras, el mallorquín se vio obligado a abandonar el reality por una lesión que sufrió durante una prueba de recompensa que hizo inviable su continuidad en el concurso. Ahora, ya recuperado, el actor revela sus concursantes favoritos de la nueva edición de Supervivientes y se sincera sobre su nueva etapa en Mallorca.

¿Cómo ha cambiado tu vida un año después de entrar en ‘Supervivientes’?
—Ha cambiado mucho. De hecho, a mi vuelta del concurso la familia decidimos mudarnos a Mallorca, con la necesidad de estar más cerca de la gente que queremos y también más cerca del campo y de la naturaleza. Estar allí me hizo ver muy claramente que, al volver, necesitábamos parar un poco el tiempo y priorizar lo que realmente importa. Vivir esa experiencia desde dentro es absolutamente único. Es una experiencia vital que te hace replantearte cuáles son tus valores, qué quieres seguir haciendo en la vida y qué personas quieres tener cerca. Allí estás realmente al desnudo, en todos los sentidos. Viéndolo ahora, un año después, puedo decir que ha sido una de las experiencias más bestias que he vivido en mi vida.

Además de poder estar cerca de tu familia, ¿qué es lo que más valoras de tu regreso a la isla?
—Teníamos ganas de disfrutar de Mallorca y de todo lo que ofrece. Por su gente, por la Tramuntana, por la costa, por el campo, por la comida… Como buen mallorquín, creo que la isla lo tiene todo. Además, estando en Honduras uno de los pensamientos que más tenía era el deseo de poder parar un poco el tiempo y volver a Mallorca. Cuando se lo comenté a mi mujer, Patricia Montero, la idea le encantó y en pocos meses ya estábamos instalados.

¿Cómo es vuestra vida aquí?
—Con todo el trabajo que seguimos teniendo en la península, todavía tenemos la sensación de que nos seguimos instalando y de que la mudanza aún no está del todo terminada. Ahora mismo mi día a día pasa mucho por seguir creando hogar. Mi objetivo principal es que las niñas estén lo más cómodas y felices posible en esta nueva etapa. Para mí es un regalo poder despertarme por la mañana, abrir la puerta de casa y estar en el campo. Siento que ha sido una de las decisiones más acertadas que hemos tomado. Seguimos dándole mucho cariño a la casa a la que nos hemos mudado, trabajando en el jardín, en el huerto y en tener los animales lo mejor posible. Las niñas están encantadas en su colegio nuevo y eso también nos da mucha tranquilidad.

¿Ya estás recuperado de la lesión que te obligó a abandonar el programa?
—Todavía se me ha quedado una ligera cojera, quizá más por la inseguridad o por haber estado tanto tiempo lesionado, pero imagino que con el tiempo terminará desapareciendo. Poco a poco he conseguido volver a tener la rodilla a pleno rendimiento y recuperar también la sensibilidad, porque llegué a perderla completamente desde la rodilla hasta el tobillo. Ahora que por fin estoy bien, tengo muchas ganas de volver a enfrentarme a nuevos retos.

¿Sigues manteniendo el contacto con tus compañeros de ‘Supervivientes’?
—Hace poco hablé con Koldo Royo para ver si podemos reunirnos y ponernos al día. También sigo intercambiando mensajes con algunos más. Con quienes tengo un contacto más directo es con Álvaro Muñoz Escassi y con Borja González, que fueron los dos compañeros que más cerca tuve durante la experiencia. Seguimos llamándonos y viéndonos de vez en cuando, y la verdad es que ha quedado una amistad muy bonita.

Si te lo propusieran, ¿volverías a participar en el ‘reality’?
—Es una pregunta que me hace mucha gente y que siempre me cuesta contestar, sobre todo por la intensidad de la experiencia que vivimos allí. Supervivientes es algo muy fuerte y todavía lo tengo muy reciente. Sí que es verdad que le tengo mucho cariño a todo lo que viví y puede que, con el tiempo, vuelva a ‘picarme el gusanillo’ y me replantee si volver podría ser una buena opción. Pero ahora mismo pensarlo me viene un poco grande.

¿Cuál piensas que es el secreto para llegar a la final del concurso?
—Creo que el secreto para ganar Supervivientes es ir al programa con ganas de vivir la experiencia al cien por cien y con el corazón abierto. No creo que exista una receta para ganar el programa. Allí tienes que dejarte llevar mucho por tu intuición. Cuando estás en la isla vas un poco a ciegas, no sabes qué está pasando en el exterior. Vivir en la playa y totalmente aislado hace que muchas veces estés desconcertado, sin saber muy bien qué camino seguir. En mi caso, cosas como el yoga y la meditación me ayudaron mucho, y también apoyarme en la gente que más quería dentro del grupo. Al final cada día, cuando te despiertas, tienes que tomártelo como un nuevo reto, con nuevas ilusiones, para poder seguir adelante con la cabeza en su sitio.

¿Estás viendo la nueva edición? ¿Tienes concursante favorito?
—Veo lo que puedo. Como ya me pasaba cuando yo estaba en la playa, ver discusiones o ciertas disputas un poco absurdas me genera bastante rechazo. Pero sí que me gusta ver cómo están ahí sobreviviendo y cómo poco a poco empiezan a montar su pequeño mundo en la isla. Toni Elías me gusta mucho porque soy un gran seguidor del motociclismo y en su época como corredor siempre me gustó mucho. Y también creo que Jaime Astrain puede ser un concursante que me guste. Por lo que muestra en redes sociales se ve muy familiar, y en ese aspecto me puedo sentir identificado con él.

¿Tuvo algo que ver tu paso por el concurso con tu crisis matrimonial?
—Es verdad que una experiencia como Supervivientes te puede mover mucho por dentro, pero en nuestro caso Patricia y yo ya veníamos atravesando distintas situaciones delicadas desde el confinamiento. Hemos querido compartir en redes sociales una crisis de pareja que ha sido una de las más importantes en los 17 años que llevamos juntos. Cuando llevas tantos años y vives la vida con la intensidad con la que nos gusta vivirla, a veces es necesario reajustar la pareja para volver a coger impulso y seguir creciendo en el mismo camino. Ahora sentimos que estamos más cerca que nunca y entendiendo el amor más que nunca. Una de las cosas que hemos decidido no perdonar es tener al menos un día a la semana para nosotros, para esa cita que nos conecta, nos refuerza como pareja y nos hace disfrutar el uno del otro más que nunca.

Has vuelto a la música, ¿cómo afrontas este nuevo reto?
—Era algo que me estaba pidiendo el cuerpo. Todos los meses que pasé en la isla fueron también meses de reconexión, de volver a mí, de hacerme muchas preguntas y de replantearme qué era lo que realmente me hace feliz. Mi primer single, que he sacado junto a Miquel García, ha sido la mejor manera de arrancar. Ahora estoy trabajando para poder sacar más temas.

¿Tienes más proyectos profesionales a la vista?
—Además de la música, ahora mismo con Patricia estamos trabajando en un proyecto personal que verá la luz dentro de poco. Y, al mismo tiempo, estoy en un momento en el que quiero darme tiempo para elegir bien los próximos trabajos.

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