La Audiencia Provincial juzga este lunes a un ciudadano rumano de 33 años acusado de un delito de agresión sexual a menor de 15 años con penetración y violencia, por el que la Fiscalía pide una pena de 14 años de prisión, y por un delito de coacciones por el que se solicita un año de cárcel.
Los hechos enjuiciados se produjeron el 21 de septiembre de 2019, cuando el acusado conoció a la víctima, que entonces contaba con 15 años, en el domicilio de un conocido. La menor empezó a sentirse mal y el procesado se ofreció a llevarla a casa en su vehículo. Sin embargo, en vez de ir al domicilio de la víctima, el encausado continuó hasta su casa, en el municipio de Sant Josep. Una vez allí, la menor se acostó en la cama «ya que estaba cansada y no se encontraba bien», apunta el escrito de acusación.
El procesado se acostó a su lado y aprovechando que llevaba un pantalón holgado, «comenzó a tocarla por los muslos y las partes íntimas, con intención de satisfacer sus deseos libidinosos». A pesar de la negativa de la menor, el acusado «la agarró de las muñecas para inmovilizarla, mientras se revolvía para evitar el contacto, si bien el procesado consiguió su propósito y la penetró vaginalmente». Mientras la penetraba, la víctima «daba patadas al procesado, el cual no paró hasta que eyaculó fuera de ella».
Una vez terminada la agresión, la víctima llamó a su novio de madrugada para que fuera a buscarla, pero fue sorprendida por el acusado, que le quitó el móvil y para que no volviera a llamar «le ató las manos con una cuerda».
Además de las penas de prisión, el Ministerio Público pide una indemnización de 20.000 euros por daños morales y el perjuicio psicológico para la víctima.
Esto como en china. Mejor tener hijos a hijas.