La Guardia Civil detuvo este mismo miércoles por la noche al presunto autor del asesinato del joven Francesco Sessa, italiano residente y trabajador en Ibiza de 35 años que fue asesinado el mismo miércoles por la tarde, sobre las 16.30 horas.
La agresión se produjo con arma blanca en la calle Alzines, en el término municipal de Sant Josep, en las inmediaciones del bar de la Asociación de Vecinos de Platja d’en Bossa, lugar en el que falleció una hora más tarde pese a los intentos de ser reanimado por los servicios sanitarios desplazados hasta el lugar.
El fallecido fue apuñalado a nivel de hemitórax izquierdo. A la llegada del equipo médico, el varón se encontraba en parada cardiorrespiratoria. «A pesar de todos los intentos de estabilización del paciente, finalmente ha sido exitus», lamentaron desde el 061.
La hipótesis inicial apuntaba a que el apuñalamiento habría sido fruto de un intento de robo sobre el fallecido. Poco después, esta teoría quedaba descartada y se apuntaba a un posible ajuste de cuentas. Pese a ello, esta hipótesis no ha sido confirmada de ninguna manera por la Benemérita, que sigue investigando el posible móvil.
Tras lo sucedido, el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Ibiza se hizo cargo de la investigación y procedió sobre las 21.30 horas a la detención del presunto autor de los hechos, también de nacionalidad italiana, de 45 años de edad.
Lugar de los hechos
Al lugar de los hechos, en los que este mismo jueves al mediodía todavía se podían ver los restos de sangre del brutal homicidio sobre las baldosas de la calle Alzines, acudieron amigos del fallecido a realizar un pequeño homenaje. Al lugar llevaron unas velas y un ramo de flores, que colocaron justo en el lugar donde sucedieron los hechos. Notablemente compungidos por la situación, llorando mientras realizaban su particular homenaje, no quisieron ofrecer ningún tipo de declaraciones.
De los vecinos que circulaban por la zona, todos estaban al corriente del suceso a través de las informaciones publicadas. De manera mayoritaria se mostraron alarmados porque un suceso así pueda suceder en una zona que se considera tranquila, alejada del bullicio propio de Platja d’en Bossa.
Si en algo coincidieron todos ellos es en alegrarse de que el popularmente conocido como bar ‘El Campito’, justo al lado del lugar de los hechos, estuviera cerrado, ya que en caso contario, el lugar suele estar frecuentado por muchos niños, explicaron algunos vecinos de la zona en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera.
La Guardia Civil estuvo este jueves por la mañana solicitando las imágenes de las cámaras de seguridad a los comercios de la zona, tratando de fijar la posible huida del autor de los hechos.