Una agencia inmobiliaria de Ibiza gestionó el pasado mes de marzo el alquiler anual de un piso de nueva construcción en Platja d’en Bossa, dotado de tres habitaciones, gimnasio y piscina, por 3.000 euros al mes a un grupo de italianos. Aunque los inquilinos transmitieron inicialmente una gran impresión por su aparente estabilidad y salud financiera, la agencia afirma encontrarse en una «situación surrealista» ya que sostiene que los arrendatarios han estado realquilando la vivienda a turistas de forma irregular durante todo el verano.
Las sospechas, presentes desde principios de temporada, se confirmaron el pasado 6 de agosto, cuando lograron pillar a los turistas in fraganti. «Los hemos visto dentro del piso; al preguntarles, mencionaron que estaban de vacaciones», comenta una de las trabajadoras de la inmobiliaria que se ha puesto en contacto con Periódico de Ibiza y Formentera. «Tenemos fotos de diferentes vehículos que entran y salen en el garaje en diferentes fechas; claramente están cometiendo alquiler turístico ilegal», añade.
Ante esta situación, la agencia decidió actuar y presentó denuncias ante el Consell de Ibiza y el Ayuntamiento. La sorpresa llegó al comprobar que «nadie hace nada; la Guardia Civil incluso nos dijo que no saben qué hacer», lamentan con frustración desde la inmobiliaria.
A todo ello se suman las constantes quejas vecinales por los ruidos en este nuevo bloque residencial, un malestar que se refleja en un informe elaborado por la presidenta de la comunidad de propietarios sobre el alquiler turístico.
Al ver que las administraciones no intervienen, la agencia intentó negociar directamente con los inquilinos, aunque sin éxito: «Nos reclaman cosas incomprensibles; pagaron todo el año de alquiler por adelantado y, entre otras cosas, quieren que les devolvamos el dinero de los meses que no van a poder estar en el piso, como si no se hubieran lucrado lo suficiente habiendo alquilado irregularmente la vivienda», denuncian.
Desde esta empresa se muestran desesperadas ante la «falta de respuesta pese a presentar registros diarios y evidencias evidentes». La contestación institucional suele ser que, al no existir un anuncio activo en plataformas como Booking o Airbnb, «las manos están atadas». Ante ello, la trabajadora sentencia: «Entiendo que estén saturados de trabajo y que tengan que revisar los casos, pero es que aquí tenemos varias pruebas que reflejan claramente lo que están haciendo», según concluye.
A ver , si cobran 3000 eurazos al mes/ 100 euros al dia.. es por que piesan qie los tienen o por que saben qie los sacaran. Como? Criando bonsais o algo similar, seguro. Por tanto, ahora tienen lo que han cobrado .. un criadero de bonsais.