Ninguna candidatura a las elecciones para la presidencia de la SD Eivissa se presentó a última hora de la tarde de ayer, según informó el secretario de la junta electoral, Braulio Díaz, quien cerró la oficina a las 19'00 horas sin que nadie hubiera expresado hasta ese momento su interés por dirigir el 'barco' bermellón.
Al parecer, las circunstancias apuntan que Mariano Riera se verá obligado a cumplir una promesa: no dejar a la deriva al club bermellón donde es socio desde que tiene «uso de razón», como le gusta afirmar. Tanto fuentes de la directiva como municipales han indicado a esta redacción que el presidente se plantearía asumir de nuevo la presidencia en el caso de que nadie tomará el relevo al timón de la SD Eivissa.
Tal es el caso, puesto que como avanzó el mismo presidente dimisionario, la familia Verdera no ha materializado los rumores sobre su interés por dirigir al club bermellón. En el horizonte de la SD Eivissa, se perfila un futuro que sigue siendo incierto al igual que la disposición del presidente que ayer no estaba localizable al cierre de esta edición.
La taquilla del partido del pasado sábado entre la SD Eivissa y el RCD Espanyol habría contribuido a paliar la situación de déficit en que Mariano Riera tuvo que dejar al club, aunque apuntó que aunque fuera de su bolsillo dejaría limpias de deudas las arcas del Eivissa. Precisamente, las aportaciones del empresario se concretaron en unos 2 millones de pesetas.
El problema es que el Ayuntamiento de Eivissa aún no ha hecho efectivos los pagos por desplazamiento, que siguen pendientes de cobro en el caso de la SD Eivissa, según las últimas informaciones al respecto. La plantilla ya está de vacaciones, pese al lapsus del pasado fin de semana, y es improbable la continuidad de Toni Arabí al frente del cuadro técnico que dirige el equipo. El equipo de la próxima temporada, a este paso, será una asignatura pendiente para septiembre si la directiva, nueva o renovada, no se mueve con velocidad en cuanto a contactar con jugadores.