Los aficionados de Sa Deportiva Eivissa pueden ir haciendo cursillos de primeros auxilios para no sufrir amagos de infarto o taquicardias, ya que tras lo visto ayer parece que puede ser la tónica esta temporada. Un final no apto para cardiacos estuvo a punto de arrebatarle los tres puntos a los locales después de haber disputado un partido sin complicaciones que se encarriló en el minuto 20 con tanto de Nando.
Un autogol de Buti anulado por fuera de juego en las postrimerías del choque y otro que tampoco subió al marcador por el mismo motivo pero a favor del Eivissa y marcado por Joaquín pusieron de los nervios al público y a los propios futbolistas. Por si fuera poco, tanto Edu como Buti pudieron sentenciar el choque; cuando lo más sencillo era acabar la jugada con el balón en las mallas, se liaron y desperdiciaron ocasiones clarísimas.
Las intenciones de victoria del cuadro deportivista se vieron reflejadas sobre el terreno de juego nada más comenzar cuando Joaquín, imitando el tanto de Fernando Torres con la selección ante Bélgica, remató de volea, pero su disparo se estrelló en el larguero.
El único bagaje ofensivo de los visitantes fue un lanzamiento desde fuera del área de Marco que Vicente resolvió sin problemas.
Posteriormente, muchas llegadas al área y pocos remates, hasta que Nando, anticipándose a la zaga del cuadro de Inca, robó un balón en los tres cuartos de campo y al borde del área lanzó un zapatazo que se coló por la escuadra de la meta defendida por Leva.
A partir de ahí, y como suele ser habitual, se trataba de dormir el partido y sentenciarlo en una jugada a balón parado, pero ésta no llegó.
El choque cayó en el sopor tras el descanso, sólo alterado por un remate de Nando dentro del área y una jugada personal de Joaquín dentro del área pequeña que se estrelló en la defensa.
La 'diversión' llegaría en el minuto 82. Centro sobre el área del Eivissa, que Buti, tras no entenderse con sus compañeros y con Vicente, introduce el balón en su portería. En un principio, el colegiado decreta gol, pero posteriormente consulta con su asistente, que decreta fuera de juego con la consiguiente queja de los jugadores del Constància. Dos minutos más tarde, un pase de Edu a Joaquín dentro del área que acaba el delantero bermellón en gol, sigue el mismo camino y es anulado cuando el ariete iba por detrás del balón. Para acabar con los nervios del respetable, ni Edu ni Buti supieron sentenciar .