Carlos de Torres|CUENCA
El español Samuel Sánchez, del Euskaltel, hizo valer su condición de especialista en descensos para imponerse con unos metros de ventaja en la decimotercera etapa de la Vuelta disputada entre Guadalajara y Cuenca, de 180 kilómetros, en la que Alejandro Valverde reforzó el liderato con los doce segundos que arañó como tercer clasificado. Sánchez, ganador la pasada temporada en Ampuero en una jornada en la que aprovechó el error de un rival que confundió la pancarta de meta, invirtió valentía, «locura» y decisión a la hora de bajar como un kamikaze los 13 últimos kms desde la cima del Alto del Castillo a Cuenca, haciendo estéril la persecución del grupo de los favoritos, donde peleaban por un puñado de segundos de bonificación que les diera moral para la cronometrada de hoy en la capital conquense.
Como si de una prueba de persecución se tratara, Samuel Sánchez, de 28 años y «tapado» del Euskaltel en la Vuelta, logró una victoria trabajada y merecida, amén de espectacular.
Sánchez cruzó la línea «muerto», con el mismo tiempo del pelotón, 4h.03.43, casi a punto de llevarse un susto por exceso de confianza, porque los favoritos llegaban lanzados. La segunda plaza se la llevó el noruego Thor Hushovd (Credit Agricole) y la tercera el líder, Alejandro Valverde (Illes Balears), que tomó impulso para la contrarreloj con 12 ricos segundos de bonificación. En el mismo grupo llegaron sus rivales.