Aunque aún queda mucho trabajo por delante, el Parc Motor de sa Coma empieza a tomar forma. Este viernes fue una jornada muy especial para los amantes del motocross en la isla, que empiezan a ver cómo una reivindicación de décadas está cerca de llegar a buen puerto. El acto de colocación de la primera piedra simbólica reunió a cerca de un centenar de personas que esperan con ilusión que a finales de año el circuito de motocross sea una realidad. Una jornada en la que estuvo representado el mundo del motor ibicenco y también todos los ayuntamientos, así como el Consell d’Eivissa. Era un día grande.
El primero en tomar la palabra fue el alcalde de Sant Antoni, Marcos Serra, que destacó que era «un día importante para el mundo del motor. Es una reclamación de hace unos 30 años y ahora tendrán un circuito en el que se podrán hacer campeonatos de España, de Europa y esperemos que del mundo».
Tras él, fue el turno del ingeniero redactor del proyecto, Javier Ripoll, que lleva trabajando en esto desde 2011. Ripoll explicó que se trata «de un circuito un poco especial porque está un poco enterrado» y que «la parcela es un poco justa para la longitud del circuito». «Se ha hecho un esfuerzo para tener un circuito en el que se pueda competir y que cumpla todas las medidas medioambientales», apuntó.
Felices
Los que no pudieron ocultar su alegría por ver la luz al final del túnel fueron los representantes del motor ibicenco. Agustín Ribas, del Motoclub de Formentera i Eivissa, y Dani Curreu, de Dirt Riders, coincidieron en que era un día de felicidad porque llevan muchos años esperando por este circuito. Unas palabras que reafirmaron los representantes de la Federación Balear, Elías Escandell y Rafael Cañellas.
Los discursos los cerró Vicent Marí. El presidente del Consell d’Eivissa destacó que la colocación de esta simbólica primera piedra «significa cumplir con un compromiso de muchos años». «No es un proyecto improvisado, es una obra que llega después de décadas de reivindicaciones. Es un orgullo decir que esta reivindicación es una realidad. Nunca fue un camino fácil, hubo que superar muchos saltos, muchos obstáculos administrativos, ambientales... Es un proyecto pensado en criterios de sostenibilidad e integración medioambiental».
Los discursos dieron paso a la colocación de esa primera piedra, un pequeño cofre en el que los representantes de las instituciones introdujeron un dossier con las reivindicaciones del mundo del motor, una edición de este viernes de Periódico de Ibiza y Formentera, los planos del proyecto, unas monedas de curso legal, la bandera de Ibiza y el acta firmada.
Cabe señalar que, aunque este viernes no se entró en los detalles, se trata de un proyecto que, para suprimir al máximo los ruidos, el circuito estará excavado sobre el terreno, siendo rodeado por taludes y terraplenes, que se coronarán con pantallas acústicas de hormigón. También habrá un sistema de evacuación de agua para cuando se produzcan lluvias. Esta red de pluviales tendrá unos dos kilómetros.
En clave ecológica, otros elementos a destacar son la instalación de un separador de grasas e hidrocarburos para limpiar el agua con el que se limpien las motocicletas. Además, de aprovechar el agua de la depuradora de sa Coma para el sistema de riego. También se convertirá en una zona verde, pues los taludes serán resembrados y se plantarán 235 árboles entre pinos y savinas.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 5.744.360,06 euros y las obras comenzaron en mayo del año pasado. Está previsto que finalicen antes de que concluya este 2026.
VPO es lo que tienen que hacer