El Class Bàsquet Sant Antoni se encuentra un año más en la pelea por ascender a Primera FEB. Desde que desembarcaron en la antigua LEB Plata, los ibicencos son un fijo de los playoffs y en los dos últimos años se quedaron a una canasta de lograr el ansiado ascenso. Un salto de categoría que es el objetivo del club, y así lo han hecho saber en reiteradas ocasiones.
Para ello, este año reclutaron una plantilla con algunos de los mejores jugadores de la categoría y pusieron al frente a un entrenador del máximo nivel, como Josep María Berrocal, que dejó los banquillos de la Euroliga para dirigir en Sa Pedrera. De momento, las cosas marchan bien. Sí es cierto que el equipo ha alternado luces y sombras, pero navega en la segunda posición con un balance de 12 victorias y cuatro derrotas, un punto por detrás del Amics del Bàsquet Castelló, que es el otro gran candidato al ascenso en el grupo Este.
En las últimas jornadas, con el factor cancha a favor, los de Sant Antoni parecen haber cogido velocidad de crucero. Son cinco victorias consecutivas y todavía les quedan dos partidos más en casa de la serie de cinco que tenían. Cabe recordar que el Class comenzó la liga con cinco encuentros como visitante, coincidiendo con las obras de aumento de aforo de Sa Pedrera.
Y si se alarga la racha, es un tropiezo en los últimos nueve encuentros, y eso habla de que las cosas se están haciendo bien y de que el equipo está preparado para aspirar a todo. Todavía queda un mundo por delante, 10 partidos, pero las cuentas son sencillas: si ganan todo, quedarán primeros. La liga, hasta la fecha, se está dibujando como una carrera a cuatro. Castelló tiene una victoria más y en el grupo perseguidor, junto al Sant Antoni, viajan Albacete y Gandía. Precisamente el Albacete es el rival que visitará esta fin de semana la isla, en un partido que se jugará el domingo a las 12.00 horas.
En cuanto a los números, en el cómputo general de la liga, esta temporada se están anotando muchos más puntos que en las anteriores, y eso hace que, pese a llevar un total de 1.300 —lo que hace una media de 81,3 puntos por partido—, sean el séptimo mejor ataque. El principal margen de mejora está en el lanzamiento exterior. Con un 30,4 % de acierto en el triple, solo hay cuatro equipos que lancen peor desde el perímetro.
La única estadística que dominan los ibicencos es el rebote ofensivo. Son los mejores, con 13,8 por partido, lo que hace que sean los segundos en rebotes totales, con 40,1. También destacan como uno de los equipos más seguros con el balón: con 12,8 pérdidas por partido, son el cuarto mejor.
Estadísticas individuales
Otro aspecto a tener en cuenta es que se trata de un equipo con los puntos muy repartidos. Algo que es muy importante de cara a lo que está por venir, ya que no dependen únicamente de que un jugador esté inspirado. De hecho, no se cuela ningún jugador ibicenco entre los 10 más anotadores. El mejor es Kai Johnson, con una media de 12,67 puntos por partido, en el puesto 15. Le sigue Stoilov, que promedia 12,56. El lesionado Gantt aparece con 9,79 y, a continuación, están De la Rúa (9,63), Santi Paz (8,56), Solarin (7,43) o Zizic (7,4).
Stoilov sí está entre los mejores en el apartado reboteador. Es el tercero en rebotes totales (7,81), el quinto en rebotes ofensivos (2,69) —estadística en la que Zizic es segundo (3,07)— y sexto en rebotes defensivos (5,13).
Como no podía ser de otra forma, el mejor asistente del equipo está siendo Dani de la Rúa. Repartiendo una media de 5,54 por encuentro, es el cuarto en el ranking global del grupo. El otro base del equipo, Gerard Blat, destaca siendo el cuarto que más balones recupera (1,88).
Por último, destaca también el hecho de la amplia rotación que tiene Berrocal, lo que hace que no haya ningún jugador con una carga excesiva de minutos y que puedan llegar en condiciones óptimas al tramo decisivo de la liga. De la Rúa es el que más juega, con 25 minutos de media.