La SD Ibiza recibe este domingo (12.00 horas) a uno de los rivales más potentes del grupo. El Sant Andreu llega lanzado a la isla y los de Vila se aferran al fortín de Sant Rafel, donde sólo han encajado una derrota en lo que va de temporada.
No será, ni mucho menos, una empresa sencilla. El conjunto catalán es el segundo clasificado y atraviesa un estado de forma excepcional. El Sant Andreu no pierde desde el 30 de noviembre, cuando cayó ante el Girona B. Desde entonces, suma siete victorias y tres empates, es decir, 24 puntos de los últimos 30 posibles.
Esta espectacular dinámica le convierte también en el segundo mejor visitante del grupo, con 15 puntos de 33 lejos de su estadio. Un dato que evidencia que su inicio de campaña no fue el mejor. Por su parte, la SD Ibiza es el sexto mejor local, aunque en el Sánchez y Vivancos se han escapado más puntos de los previstos.
Así, Sant Rafel medirá a uno de los mejores visitantes contra un equipo que es uno de los más fuertes en casa. Los ibicencos, eso sí, no llegan en su mejor momento tras el doloroso empate de la pasada jornada ante el colista, en un encuentro en el que dispusieron de las ocasiones más claras, pero en el que la falta de acierto les acabó penalizando.
Con ocho puntos de margen sobre el descenso, el objetivo pasa por seguir sumando para no complicarse en el tramo final del campeonato.
En la previa, el técnico Raúl Casañ advirtió del potencial del rival, aunque confía en la fortaleza de los suyos. «Es uno de los mejores equipos de la categoría, uno de los conjuntos a batir, que llega con una gran racha y con jugadores muy contrastados. Si nosotros estamos a nuestro nivel, podemos competirles de tú a tú y en casa no vale otra cosa que no sea ganar. Es un partido bonito para jugar y vamos con mucha fuerza a por él», señaló.