El Class Bàsquet Sant Antoni cayó con estrépito ante el CE Bàsquet Llíria este sábado y encajó la primera derrota de este 2026. En una tarde para olvidar, el equipo entrenado por Josep Maria Berrocal ofreció una imagen muy pobre, con unos porcentajes de acierto impropios de un equipo líder de conferencia (34% en tiros de dos y 22% en triples). Los isleños, que venían de sumar siete victorias consecutivas, sucumbieron ante un rival que les dio una lección de juego y que fue infinitamente superior. Así es el baloncesto. En cuanto te relajas y te confías, lo pagas. Toca hacer examen de conciencia.
El balón de oxígeno que consiguieron la semana pasada los ‘portmanyins’, abriendo una victoria de ventaja con sus perseguidores, se escurrió de las manos en Llíria. De momento, el Proinbeni UPB Gandía, que ganó al Homs UE Mataró (74-64), igualó al Class en la cima de la clasificación del Grupo Este. Habrá que ver lo que hacen este domingo el Amics Castelló frente al Oca Global Salou y el Bueno Arenas Albacete en su visita al Maderas Sorlí Benicarló. De momento, los ibicencos se mantienen en lo más alto, a falta de siete partidos para concluir la fase regular. Esto no ha acabado todavía y el Sant Antoni sigue dependiendo de sí mismo.
Pero en su primer desplazamiento de la segunda vuelta, el Class mordió el polvo y se marchará a las ventanas de selecciones con un muy mal sabor de boca. Lovre Tvrdic, un recién llegado a la plantilla de los baleares, fue el máximo anotador de su equipo (con 15 puntos), mientras que Nikola Zizic fue el más valorado de los suyos (con un 19), merced a sus 13 puntos, 9 rebotes y 2 asistencias. En el bando del Llíria, Diego Rivas acabó con 20 puntos, Víctor Pérez con 14 y Jaime Palamós con 13.
Desde el inicio, los locales superaron en intensidad a un bloque ibicenco que no entró bien al encuentro. Los valencianos siempre fueron por delante en el marcador, acumulando poco a poco ventajas para vivir con cierta tranquilidad. Diego Rivas fue una pesadilla para el bloque balear, ya que comandó a los suyos con 7 puntos, a los que se unió Víctor Pérez con 6 más. A los de Portmany les estaban anotando con mucha facilidad.
El Class encontró consuelo en Blat, que fue quien mejor interpretó el guion del partido. El catalán, con 10 puntos, mantuvo a flote a los suyos, que acabaron el primer cuarto sólo 7 por debajo gracias a una canasta sobre la bocina de una cada vez más entonado Tvrdic (27-20).
La cosa fue peor para los sanantonienses en el segundo cuarto. Los valencianos seguían viendo canasta con mucha facilidad, ante una defensa demasiado laxa y floja. Además, los de Berrocal fallaron canastas claras bajo los aros, con especial desacierto de un Stoilov que no impuso sus centímetros en el juego interior. La ventaja del Llíria fue poco a poco creciendo, a pesar de los intentos del entrenador del Class, con varios tiempos muertos, de frenar la sangría. Al descanso, el 55-35 era muy revelador. El líder del Grupo Este estaba haciendo aguas y necesitaba mejorar mucho si quería darle la vuelta al marcador.
Pero no hubo mejoría. Los ibicencos seguían negados y a los valencianos les salía todo. El tercer cuarto acabó 75-46 y ya se necesitaba un milagro que no llegó. En el último periodo, la ventaja de los de Llíria llegó a ser de +39 (88-49) merced a un triple de Diego Rivas. Fue un quiero y no puedo para el Class, que acabó hincando la rodilla sin discusión, por 98-62. Nadie dijo que esto iba a ser fácil. Hay que pasar página cuanto antes.