La SD Ibiza se complicó la vida y de qué manera este domingo en Sant Rafel. Los ibicencos, en un partido muy gris, cayeron contra el Barbastro (1-2) en un duelo directo por la permanencia y el colchón pasa de los siete puntos a los cuatro. Los aragoneses llevaban 11 jornadas sin ganar y asaltaron Sant Rafel para volver a la vida. Golpe durísimo para los de Raúl Casañ, que empezaron ganando, pero vieron cómo los visitantes se llevaban los puntos en el tiempo de descuento.
Las cosas empezaron de la mejor manera posible. A los dos minutos, en una de las primeras aproximaciones, Gilbert adelantó a los de Vila. Pep Vidal puso un centro perfecto desde la izquierda al segundo palo para que el extremo rematara. El primer intento lo detuvo Cebollada, pero, en el rechace, Gilbert no perdonó y, con ayuda del larguero, hizo el 1-0.
En el 5, Moreno aprovechó su velocidad para lanzar la contra y llegar hasta el área del Barbastro y probar al portero, que esta vez sí pudo abortar la intentona. Había salido bien el conjunto de Raúl Casañ. El primer intento del Barbastro llegó un par de minutos después, con un cabezazo de Gabarre que se fue por encima del larguero.
Con el paso de los minutos, el encuentro se fue emparejando, pero eran los ibicencos los que tenían la voz cantante. De hecho, Álex Sánchez probó al guardameta aragonés con un disparo desde la frontal. Y en el 20, en una acción de saque de esquina, en el barullo, estuvo cerca el segundo, pero acabó despejando la defensa del Barbastro con muchos apuros.
Estaba cómodo el cuadro local, dando sensación de peligro cuando podía correr, pero sin ocasiones demasiado graves. Tampoco tenía que intervenir Joan Pol en su segunda titularidad. Había muy poco en ataque del conjunto visitante. Así, sin demasiadas cosas que contar, se traspasó el minuto 35.
En el 40 fue Alarcón el que probó suerte con un potente disparo que se fue muy desviado. Intentaba apretar el Barbastro en los últimos minutos del primer tiempo, pero había más imprecisiones que aciertos. Con el 1-0 se marcharon los jugadores al túnel de vestuarios. El botín era más que importante para los de Raúl Casañ.
El segundo acto arrancó con un cambio de sistema en el Barbastro y dos cambios para intentar cambiar el signo del partido. Eso sí, el paisaje no cambiaba demasiado. Muchos errores en el pase y poca fluidez en el juego. Al 60 se llegó sin ninguna ocasión, pero sí con un tercer cambio visitante, con la entrada de su máximo goleador, Kun. También aprovechó la hora de juego Casañ para hacer sus primeras modificaciones, con la entrada de Montalbán y Pepe Bernal por Moreno y Sergio Rico.
El cambio le salió a la perfección a los aragoneses, pues en la primera que tuvo Kun llegó el empate. Minuto 62 y 1-1 en el marcador. Tenía que reaccionar la SD Ibiza, que estaba bastante mal en esta segunda parte.
Estaba desaparecido el conjunto rojillo en ataque y Casañ dio entrada a Busi por un combativo Álex Sánchez, que apenas había tenido opciones de entrar en contacto con el balón. Seguían pasando los minutos, pero las ocasiones seguían sin llegar. Siempre fallaba el centro o el último pase y las defensas mandaban.
Camino del 80, se libraron los pitiusos. Gabarre remató muy forzado desde el corazón del área y, por fortuna, no encontró portería. Necesitaba dar un paso al frente el equipo de Casañ si quería llevarse el triunfo de Sant Rafel.
El golpe durísimo llegó en el tiempo de descuento. Gabarre fusiló a Joan Pol para hacer el 1-2 y llevarse los tres puntos de Sant Rafel. La SD Ibiza se complica la vida ante un equipo que no ganaba desde el 6 de diciembre. Toca encender las alarmas.