La UD Ibiza tiene cada vez menos margen de error. En esta montaña rusa de emociones que están siendo las últimas jornadas, los celestes han pasado de mirar hacia arriba a hacerlo hacia abajo. Ahora mismo, lo que está más cerca es el descenso, pero se quiere seguir mirando al playoff, y eso pasa por ganar esta mañana (12:00 horas) al Alcorcón. Todavía será Domingo de Ramos, pero los celestes deben resucitar cuanto antes.
Enfrente estará un rival que es uno de los huesos más duros de roer de toda la categoría. El Alcorcón no gana mucho, pero pierde menos. Es una auténtica roca que solo ha caído en uno de sus últimos 13 compromisos. Desde que la Udé empató en Santo Domingo, allá por el mes de diciembre, los alfareros solo han perdido ante el Juventud Torremolinos. Eso sí, suman ocho empates y tan solo cuatro victorias.
Precisamente esa falta de triunfos es la que hace que los madrileños no terminen de despegar. Son novenos con 40 puntos, dos más que la UD Ibiza. El playoff lo marca el Villarreal B, que atesora 44. Así que tanto unos como otros saben que deben sumar si quieren recortar esa diferencia que, aunque no es enorme, sí es importante porque cada vez quedan menos jornadas.
Sin fortuna
En cuanto a los de Miguel Álvarez, que en la previa destacó que su equipo está trabajando mejor de lo que dicen los últimos resultados, suman dos derrotas consecutivas que han puesto freno a una buena dinámica que empezaba a ilusionar en la isla. Un frenazo en seco que ha dejado el descenso a tan solo cuatro puntos.
Las cosas no terminan de salir y ganar es ya el único camino si se quiere enderezar la situación y soñar con llegar con opciones al tramo final de la temporada. Para ello, el técnico recupera a todos sus efectivos. A priori, no habrá bajas para este domingo, salvo que en la última sesión algún jugador haya tenido algún percance.
Así pues, se espera que Ramón Juan recupere la titularidad bajo palos y habrá que ver si Monjonell vuelve al centro de la defensa o si se mantiene la apuesta por Nacho y Manu Pedre. Más dudas hay también en la zona de ataque, donde queda por ver si opta por Svensson o por Davo, o si Bebé es de la partida o, por el contrario, decide reforzar el centro del campo en busca de mayor consistencia.