El Trasmapi Gobycar Citubo HC Eivissa cayó este sábado ante el Anaitasuna en un duelo directo por el playoff. Los ibicencos no tuvieron su mejor versión y no pudieron contra un equipo navarro que jugó al límite (29-31). La derrota hace que los visitantes pasen a los pitiusos en la tabla, que salen de los puestos de playoff.
El primero en ver portería fue el conjunto de Pamplona, que con el 0-2 inicial dejaba claro que no iba a poner las cosas fáciles. Canepa fue el encargado de abrir la cuenta ibicenca, mientras que Jorge Broto empezaba la que sería otra de sus grandes tardes. Al paso por el minuto cinco, 2-2 en el marcador.
Dos exclusiones y la correspondiente doble inferioridad permitieron a Biel Valera poner la primera ventaja local (4-3). El central estaba siendo el más acertado y suyos eran tres de los cuatro goles. El partido entró en un intercambio de goles entre los dos equipos que no se rompió hasta el minuto 17, cuando el Anaitasuna logró la primera renta de más de un tanto (9-11) al aprovechar su primera superioridad numérica. Eso sí, la diferencia fue igualada por la vía rápida en los dos siguientes ataques locales.
El HC Eivissa estaba forzando muchos siete metros al atacar con agresividad la defensa de Anaitasuna. Eso sí, la efectividad en esos lanzamientos no estaba siendo la mejor. El partido estaba en que los de Eugenio Tilves consiguieran ajustar su defensa, pues el ataque estaba funcionando. Así, con esas sensaciones y ventaja de un gol para los ibicencos, se llegó al descanso (17-16).
El inicio de la segunda parte, los naranjas sufrieron una exclusión de la que salieron airosos y lograron mantenerse por delante en el marcador. Eso sí, Anaitasuna volvería a poner las tablas con el 18-18 a los seis minutos. Los dos porteros estaban siendo protagonistas, pues si buena era la actuación de Broto, no se quedaba corto Ander Martín bajo los palos navarros.
El primer gran problema llegó con la roja directa a Karlos Rubio: cuatro minutos en inferioridad. El segundo problema, y peor, fue la lesión de Marc Ferrè en su rodilla izquierda, una lesión que, a falta de pruebas, tiene muy mala pinta. Con el 20-22, Eugenio Tilves pidió tiempo muerto. Quedaban 15 minutos, pero su equipo no estaba nada cómodo en la pista.
El paisaje volvió a cambiar, pues justo en la siguiente acción fue un jugador de Anaitasuna el que vio la tarjeta roja directa. Ahora era superioridad para los ibicencos, que volvieron a tomar la ventaja en el marcador con un parcial de 3-0 para poner el 23-22. Pero los navarros querían los puntos. Para ellos era poco menos que una final y devolvieron el parcial para el 23-25, que subió a 23-26. Quedaban ocho minutos. Se le escapaba el partido al HC Eivissa, que empezó a vaciar su portería. No pudo ser. Con el 29-31 final se puso fin a la mejor racha histórica de los ibicencos. Todavía queda mucho y toca levantarse.