Se suele decir que la historia siempre tiende a repetirse y este domingo así ha ocurrido en el mismo sitio: en el campo de fútbol de Santa Gertrudis, donde ha vuelto a irrumpir un loro cuando estaba por disputarse un partido de fútbol de niños.
Este domingo por la mañana, estaba por disputarse en Santa Gertrudis el partido de Preferente alevín Santa Gertrudis-UD Ibiza B cuando, de repente, un enorme loro de vivos colores amarillo y azul ha empezado a sobrevolar muy bajo por el campo de fútbol, provocando cierto miedo entre los más pequeños y adultos presentes. El loro no ha hecho solo una batida de vuelo sino que ha pasado en varias ocasiones, lo que ha propiciado que se vaciase el campo y se retrasase el inicio del partido.
Al parecer, el pájaro pertenece a una vecina, que este domingo «lo ha soltado y este se ha venido al campo y estaba como atacando a los niños. Hemos estado esperando mientras volaba por todos lados», explica Christian Pla, delegado de la UD Ibiza B, en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera.
Pla afirma, además, que al entrenador de los celestes «casi se le pone en el hombro. Hemos llevado a los niños al vestuario media hora» para ver si el pájaro se iba. El loro ha estado como unos 20 minutos o más por allí por el campo volando y, según explica Pla, han llamado al dueño, «pero no se ha presentado en el campo».
«Me han dicho que no es la primera vez que pasa y que en entrenamientos del Santa Gertrudis ha estado. Es un riesgo», explica el delegado de la UD Ibiza B.
Inicialmente, los allí presentes en el campo y otros vecinos han pensado que se trataba del mismo loro que en 2018 se hizo famoso precisamente también por irrumpir en el campo de fútbol de Santa Gertrudis cuando se disputaba un partido de niños, pero no es así, puesto que el loro de este domingo nada tiene que ver con el de 2018.
La dueña
«Este loro lleva en el pueblo 10 meses. Acaba de cumplir los tres años, tenemos su documentación al día y todo en orden», precisa la dueña del pájaro en declaraciones a este rotativo, quien añade que el animal ha roto la jaula y se ha ido, por lo que «no le hemos soltado para que vuele como han comentado algunos».
La dueña del loro ha explicado que una familia que estaba en el campo de fútbol les ha llamado cuando han visto al animal y rápidamente han ido hasta allí. «Hemos hablado con los padres y éstos nos han comunicado que el loro estaba en la valla y no les molestaba. Acto seguido, el loro ha salido volando hacia la heladería del pueblo y de allí lo hemos llevado de vuelta a casa», apunta la dueña del animal.
El loro de 2018 se hizo famoso cuando sus vuelos bajos y cercanos a niños en un partido de fútbol de cadetes en el mismo campo de Santa Gertrudis obligó a parar el encuentro. En marzo de ese año, los bajos vuelos de este pájaro puso nerviosos a varios jugadores, pues el pájaro al volar lo hacía cerca, lo que obligó a suspender el partido. Apenas superado el primer cuarto de hora, un enorme loro empezó a sobrevolar las cabezas del público y de los futbolistas y ante la imposibilidad de neutralizar los continuos ataques del ave, el colegiado, en previsión de que un picotazo pudiera causar daños en los jugadores o en los espectadores decidió aplazar el encuentro. En el acta del partido el árbitro indicó posteriormente que el choque se aplazaba «por la intervención en varios momentos del partido de un loro de gran tamaño creando peligrosidad en uno de los ataques».
La irrupción de este loro en un campo de fútbol en 2018 se comentó tanto que incluso llegó a salir en prensa deportiva nacional, periódicos nacionales e incluso telediarios nacionales.
caronteBoixas, perdó.