La Peña Deportiva afronta este sábado una su cita más importantes de la temporada. El conjunto peñista recibe, a partir de las 20.00 horas en el Municipal de Santa Eulària, al Arenas de Armilla en el partido de vuelta de la eliminatoria final por el ascenso a Segunda RFEF, un encuentro que llega completamente abierto tras el empate a uno registrado en la ida en tierras granadinas.
El equipo dirigido por Ramiro González regresa a casa con la sensación de haber dado un paso adelante en el primer asalto y con la confianza que le otorga su fortaleza como local durante toda la campaña. Tras rescatar un valioso empate en un escenario complicado, los peñistas buscarán culminar el trabajo ante su afición y certificar el salto de categoría.
El técnico de la Peña espera un duelo exigente y muy equilibrado, aunque confía en que su equipo muestre la mejor versión que ha ofrecido en Santa Eulària a lo largo del curso: «Creo que es un partido muy igualado en el que vamos a pasar momentos malos por la calidad del rival, pero ojalá que veamos a nuestro equipo, al que está siendo en casa. Vamos a ir de minuto uno a por ellos, a intentar buscar la portería contraria e intentar ganar el partido de la manera que somos».
Sobre el rival, dijo: «Ya sabemos que es un equipo que no te genera mucho. No te somete. Pero yo lo reflejo un poco como una abeja que anda detrás tuya hasta que te pica. Parece que no están y en dos acciones aisladas te hacen un gol como sucedió allí. En un saque de banda a favor nuestro nos hicieron un gol. Eso es el Armilla. Eso habla bien de la calidad de rival y de sus jugadores».
En la ida, la Peña apostó por un planteamiento práctico para minimizar los riesgos. El técnico defendió la estrategia utilizada por los suyos para evitar las transiciones del conjunto granadino: «Nosotros fuimos allí, evidentemente, a no complicarnos en un campo que no estaba bien, a no facilitarle a ellos los robos y las contras, que es lo que querían. Entonces, decidimos que jugaran ellos».
Ahora, con el factor campo a favor, el escenario será diferente. La Peña espera asumir un mayor protagonismo y apoyarse en el empuje de una afición que está llamada a desempeñar un papel fundamental en una noche que puede quedar marcada en la historia reciente del club.
Además, el vestuario llega al encuentro decisivo en un excelente estado anímico, según indicó el míster. «Están como lobos. Tienen hambre y ganas de que llegue el partido. No veo a ninguno atemorizado en ningún momento. Es más, están con muy buena sensación, convencidos de que se puede lograr el ascenso, sobre todo en casa. Es un grupo enorme y quiero darle las gracias por cómo me han acogido. La verdad es que hemos conseguido que sea una familia», afirmó.
Con la eliminatoria igualada y el sueño del ascenso al alcance de la mano, la Peña Deportiva se encomienda a su fortaleza en Santa Eulària para superar al Arenas de Armilla y poner el broche de oro a una temporada que puede terminar con el regreso a Segunda RFEF.