El seleccionador nacional español, Luis de la Fuente, manifestó su satisfacción por la contundente reacción de España ante Arabia Saudí (4-0), pero sin perder de vista que el camino en el Mundial todavía es largo. El seleccionador celebró la goleada, el crecimiento mostrado por su equipo respecto al debut y la clasificación encarrilada, aunque insistió en que el margen de mejora sigue siendo amplio.
«Queríamos retomar sensaciones, pero después del partido también pensamos que tenemos que seguir mejorando», aseguró el técnico riojano tras el encuentro. La victoria por 4-0 confirmó la respuesta que esperaba después de las dudas generadas en el estreno y permitió a España reencontrarse con una versión mucho más cercana a la que la ha llevado a conquistar títulos en los últimos años.
De la Fuente destacó especialmente la evolución futbolística de su equipo apenas unos días después del tropiezo inicial. «Hemos mejorado aspectos de juego que el otro día no fluyeron. Este equipo aún puede crecer más», explicó. El seleccionador consideró que la reacción tuvo mucho que ver con el orgullo competitivo de un grupo que no quedó satisfecho con su rendimiento anterior.
«El pique que tenía el equipo era saludable y sano porque sabían que lo podían hacer mejor, como hoy han demostrado», señaló. Una respuesta que se tradujo en una España más dinámica, más vertical y con mayor velocidad en la circulación del balón.
En ese sentido, el entrenador destacó el rendimiento colectivo, aunque puso el foco en la aportación de los jugadores de banda y en la mejora del juego interior. «Los extremos han estado a un nivel fantástico. Creo que también hemos sido superiores por dentro en la distribución de juego», afirmó.
La actuación de Mikel Oyarzabal también mereció un reconocimiento especial por parte del seleccionador. Después de pasar de un debut gris a firmar un doblete y una asistencia, De la Fuente salió en defensa de uno de sus futbolistas de mayor confianza. «Reivindico a Mikel Oyarzabal porque es un futbolista excepcional. Está en unos números bárbaros», destacó.
El técnico aprovechó además para cerrar filas en torno a una generación que considera extraordinaria y a la que cree que se ha juzgado con excesiva dureza tras un solo partido. «Dudar de este equipo, de esta generación, me parece injusto. Es una maravilla entrenarles», aseguró. Parte de esa confianza nace, según explicó, del compromiso diario de sus jugadores. «Tenemos la suerte de tener unos futbolistas muy implicados», añadió.
Pese a la contundencia del resultado, De la Fuente evitó cualquier exceso de euforia. «Cada partido es diferente y hemos demostrado que lo que hemos hecho hoy es lo que había que hacer. Ha salido todo bien», resumió. Con Uruguay ya en el horizonte, el mensaje volvió a ser el mismo: «Insisto, hay que seguir creciendo y ante Uruguay ser aún mejores».
Menos lobos caperucita.