La pareja del policía nacional fallecido en la madrugada de este lunes en un piso municipal del barrio de sa Penya, en la ciudad de Ibiza, tuvo que abandonar la casa por la ventana debido al estado en el que se encontraba él. Así lo han indicado fuentes cercanas al caso, que también han señalado que la investigación ha descartado totalmente la participación de terceras personas en el fallecimiento del agente.
El agente, que tenía previsto trasladarse en breve a Melilla y no a Ceuta, como por error informó este periódico, «estaba fuera de sí», por lo que su pareja intentó abandonar la casa por la puerta principal y, al no ser posible, tuvo que hacerlo a través de la ventana. Pidió ayuda a una vecina y dio aviso a la Policía Nacional.
Una patrulla se dirigió al domicilio y, al entrar al mismo, encontraron al joven ya fallecido. Las mismas fuentes han subrayado que «no se descarta ninguna hipótesis salvo la de la participación de terceras personas». También han explicado que el joven, nacido en Valencia y que llevaba años en la comisaría de la Policía Nacional de Ibiza, «ingirió medicamentos y sustancias estupefacientes». Sin embargo, han subrayado que los investigadores desconocen, de momento, «la intencionalidad».
La autopsia fue realizada ayer por la mañana y ahora hay que esperar a los resultados del Instituto de Toxicología y Ciencias Forenses, que «tardarán algún tiempo».
No obstante, todo indica que el policía falleció por un «colapso intencional» poco después de que su pareja abandonara el piso que compartían en sa Penya. «Ella salió porque tenía miedo», han explicado, «se sospecha que él tuvo algún tipo de brote, con alucinaciones y enajenación».
La mujer sufrió algunos cortes en una pierna al abandonar el domicilio. Tras lo sucedido, está siendo atendida por el servicio de Atención Psicológica de la Policía Nacional.
ES LO QUE NOS FALTABA