El Tour de Francia Femmes vive estos días una curiosa polémica que ya ha sido bautizada como la de los «sujetadores tramposos». Varios equipos han pedido a la Unión Ciclista Internacional (UCI) que refuerce los controles ante las sospechas de que algunas corredoras podrían estar utilizando rellenos bajo el maillot para mejorar la aerodinámica, sobre todo en las contrarreloj.
La información fue publicada inicialmente por el medio especializado WielerFlits y después recogida por otros medios internacionales como Cycling Weekly y CyclingNews, además de generar un intenso debate entre aficionados en las redes sociales.
El motivo de la polémica es que un pequeño cambio en la forma del cuerpo puede hacer que el aire ofrezca menos resistencia y permita ahorrar unos segundos. Por eso, algunos equipos creen que ciertos acolchados podrían suponer una ventaja y han solicitado que la UCI realice inspecciones más exhaustivas.
Por el momento no hay ninguna corredora sancionada ni pruebas de que se haya incumplido el reglamento, pero el debate ya está sobre la mesa. La UCI estudia el asunto mientras el pelotón femenino vuelve a poner el foco en los límites entre la innovación y el cumplimiento de las normas.